
Paul Casey firmó la mejor tarjeta del día de movimiento: 67 golpes. Tal vez sea el único hombre capaz de arrebatarle la gloria a Oosthuizen…
“Me encantaría reproducir esta vuelta mañana”, señalaba Casey tras su 67 del sábado. “No estoy seguro de que sería suficiente tal y como está jugando Louis. Le he dado muy bien con el driver, y eso me ha dado la oportunidad de dar buenos hierros para tratar de dejarla cerca del hoyo o dejarme putts contra el viento, y así he hecho muchos birdies. En definitiva, un 67… estoy feliz con ese resultado”.
El cambio de driver tras la primera jornada resultó decisivo para el éxito de Casey: “He tomado buenas líneas desde el tee durante todo el día y me las he arreglado para dejar las salidas del tee donde quería. Cambié el driver de la primera ronda y usé otro en la segunda y en la tercera. He usado un driver de diez grados y medio que los chicos del camión de Nike me han preparado, y he conseguido darle más efecto a la bola, porque el primer día no tenía suficiente efecto. Los dos últimos días le he dado mucho mejor con el driver, y creo que eso ha sido fundamental”.
Casey conoce las dificultades de St. Andrews, pero piensa que una buena actitud es fundamental para la jornada final: “No hay nada mejor que un Open Championship en la cuna del golf. Me encanta. Me encanta el hecho de que estoy jugando un golf estupendo y estoy cuatro golpes por detrás de Louis. Me lo estoy pasando en grande y mañana voy a salir a divertirme y a tener una buena actitud. Ayer lo hice casi todo bien y me las apañé para hacer un triple bogey en el 17. Sé que este campo de golf te puede hacer eso. Te puede dar grandes momentos y otros terribles”.
Ganar un major en un campo estilo links no era lo que Casey había imaginado: “Los campos de estilo links son algo que siempre me ha costado. Siempre he pensado que mi mejor oportunidad llegaría en un lugar como Augusta por el tipo de vuelo de mi bola. He trabajado muy duro para darme una oportunidad en un Open Championship y, por lo tanto, para poder ganarlo”.
Casey se siente preparado para su primer major: “No te puedo decir lo que pasará en el futuro, pero deseo desesperadamente ser campeón de un major. Creo que tengo la capacidad y creo que estoy trabajando lo suficiente, pero eso no te garantiza nada, como todos sabemos”.
Su paso por el circuito americano le distanció de los links de su tierra natal, pero Casey ha recuperado las sensaciones en St. Andrews: “Trabajé muy duro al llegar a Estados Unidos para poder jugar, especialmente en la universidad. Cambié el vuelo de mi bola, para que fuera un vuelo alto y poder jugar en los campos de golf de allí. Cuando volví a las islas británicas, casi se me había olvidado jugar. Pero sé que lo tengo. Sé cómo hacerlo y me encanta hacerlo. Muchas veces escojo un golpe inapropiado, tal vez le doy a la bola demasiado alta, y no sigo mis instintos para hacer lo que sabía hacer desde joven, porque yo solía jugar links todo el tiempo”.


