
Dos fotos circulan por la red. En una se ve a Padraig Harrington tirado en el suelo del vestuario del equipo europeo echando una cabezada. En la otra, se ve a Miguel Ángel Jiménez haciendo lo propio tumbado en un sofá. ¿Quién será el espía que se ha colado en la caseta europea? Nada de eso…
Las fotos salen de los móviles de Poulter y McIlroy y son los propios jugadores los que han colgado las imágenes en Internet a través de su Twitter. Es una forma de matar el tiempo en la larguísima interrupción que hubo ayer en el juego por culpa de la lluvia. Fueron un poco más de cinco horas. La prohibición de Colin Montgomerie de ‘jugar’ con los tweets se ha quedado finalmente en una recomendación.
McIlroy y Poulter colgaron también algunos vídeos y algunos comentarios sobre la jornada. El norirlandés, por ejemplo, aseguraba con sorna que él no había tenido ningún problema con su ropa de agua. Se refería, claro está, al equipo norteamericano que tuvo que comprar nuevas prendas impermeables, ya que las que estaban usando se calaban. Poulter describió el impresionante ambiente que se vivía en el tee del 1, un ambiente, por cierto que Bubba Watson comparó a un partido de fútbol americano.
Por otro lado, Celtic Manor realizó ayer un comunicado defendiendo el drenaje del campo. Los responsables del recorrido galés aseguran que entre la noche del jueves y la mañana del viernes cayó más de una tercera parte de lo que habitualmente llueve en Gales entre septiembre y octubre. Además, argumentó que se gastaron más de un millón de libras en el drenaje durante la construcción del campo. Sea como fuere, los que realmente tuvieron mérito fueron los greenkeepers que ayer trabajaron a destajo para que se pudiera jugar algo. Fueron, por cierto, 11 operarios.


