
A la primera ronda de Rory McIlroy en este British le faltaba brillo. Salía del green del hoyo 8 con un resultado de -1 acumulado, nada del otro mundo teniendo en cuenta la tregua duradera concedida por el agua y el viento. ¿Otro ‘major’ de Rory en 2010 que se iba al limbo? Porque recordemos que no pasó el corte ni en Augusta ni en Pebble Beach…
Sí, le faltaba brillo. ¿Saben ustedes que a este chico no le gustan especialmente los links, y eso a pesar de haber nacido en Irlanda del Norte, donde este tipo de recorridos se reproducen por esporas? Así que, ¿andaba incómodo?
El joven genio del cabello alborotado es imprevisible. Un eagle demoledor en el par 4 del 9, tirando a green desde el tee, resultaba algo así como el chupinazo de San Fermín. Toma brillo. Refulgente. Su parcial desde ese momento alcanzaba el -8 en los últimos diez hoyos, para firmar un 63 que iguala la mejor vuelta de todos los tiempos en un ‘major’ y que supone la mejor primera vuelta en los 150 años de historia del British.
De acuerdo: esto va más en la línea de 2009, cuando estrenaba su cuenta de top-ten en grandes (PGA y US Open), ¿no? Quién sabe si, incluso, no es el feliz prolegómeno de algo mucho más importante… De momento, dejemos la Jarra de Clarete en su sitio. Queda mucho por delante y sería ingenuo pensar que este cuerno del condado de Fife donde se asienta el Old Course será una balsa de aceite hasta el domingo. Aquí aún tiene que llover mucho (literalmente: hectolitros de agua) y tienen que flamear lo suyo las banderas…
Además, también en calma chicha, las matemáticas y las componendas son absurdas en golf: Daly (-6) terminaba arriba, pero la cuerda de los birdies se le paró en los segundos nueve (llegó marchar siete menos tras el hoyo 11), justo donde McIlroy se transformaba después en rey Midas, convirtiendo en oro cada putt que tocaba. Más ejemplos: Tom Watson, que se había ganado un hueco entre los favoritos, y Padraig Harrington, han finalizado sobre el par (+1 ambos)…
Tiger Woods (-5) ha comenzado el British exactamente como a él le gusta: arriba y bien situado, por detrás del líder, en una segunda línea amenazante. No necesita forzar la máquina desde los tees y se nota: ha cogido 14 calles y 17 greenes. Los bunkers, ni olerlos, como en 2005 (ganó sin meterse en la arena durante los cuatro días). Y sólo un error, en el 17, donde fallar la calle te deja en una situación muy complicada. Excelentes sensaciones del Número Uno. La jugada puede salirle perfecta si por la tarde se levanta el viento. Igual que otros muchos: Coltart (-6), Siem (-5), Watney (-5), Glover (-5), O’Hair (-5) Andersson Hed (-5)…
Y al respecto ya hay que anotar algún cambio: al filo de las 15,00 horas en St. Andrews ha comenzado a levantarse un viento, al principio de modo imperceptible, casi juguetón… Pero parece que va en aumento. Además, el agua comienza a aparecer de una manera algo más que testimonial. Se ven paraguas…


