Keegan Bradley y Estados Unidos es muy consciente de que han salvado los muebles este domingo a pesar de la derrota en la Ryder Cup. La gran actuación del equipo en los individuales tapa de algún modo las tremendas vías de agua que se abrieron durante las dos jornadas de foursomes y fourballs. Se marcha de Bethpage con más orgullo que autocrítica y con la convicción, quizá demasiado simple, de que Europa jugó muy bien y ganaron la Ryder Cup porque metieron más putts.
Realmente, Keegan Bradley sólo entonó realmente el mea culpa respecto a la preparación del campo. Aquí, aunque haya esperado al domingo para reconocerlo, no se escondió. Eso sí, dejando caer que la responsabilidad no fue completamente suya. «Intentamos preparar el campo para ayudar a nuestro equipo, pero obviamente no fue la decisión correcta. Como capitán tengo que asumir la culpa. Definitivamente cometí un error con la preparación del campo. Debería haber atendido un poco más a mi intuición. Por la razón que sea, no fue la forma adecuada de preparar el campo. Los greenes estaban tan blandos como jamás los he visto sin que llueva. Especialmente aquí, que pueden ponerse bastante firmes, y nunca se endurecieron», explica.
Bradley deja entrever que lo convencieron para preparar el campo de una manera que no le gustaba. «Si miras Ryder Cups pasadas, es más o menos así como se hace. A veces tienes que tomar una decisión sobre qué hacer y, ya sabes, si pudiera volver atrás, probablemente habría cambiado eso (no dejar el rough tan corto)», apunta.
Del mismo modo, sin meterse en demasiadas explicaciones, ni tampoco buscar justificaciones o excusas, Bradley pidió públicamente que se cambie la ‘regla del sobre’. Ya saben, esa por la que en caso de que un jugador se lesione antes de los individuales y no pueda jugar, se elegirá a otro del equipo contrario (su nombre se escribe en un sobre cerrado en el momento de anunciar los enfrentamientos individuales) para que ese duelo se anule y se repartan medio punto. «Tengo algunas ideas, pero no te las voy a decir ahora mismo. La regla tiene que cambiar. Creo que es obvio para todo el mundo del deporte, para todos en esta sala. Nada en contra de Viktor. Pero esa regla debe cambiar para la próxima Ryder». Veremos si finalmente se modifica, pero llama la atención que no quiera compartir sus ideas cuando lo tiene tan claro.
En cualquier caso, Estados Unidos habló mucho de orgullo por la gran actuación en los individuales y volvieron a coincidir todos en que ha sido un vestuario extraordinario. De eso hablaron Scheffler, DeChambeau o Justin Thomas. Bradley asegura que siempre creyó en la remontada, incluso ayer antes de irse a dormir hablando con los vicecapitanes. En cuanto a lo que ha vivido este domingo, lo empezó a pensar de verdad en un momento determinado.
«Ha sido increíble. No esperaba otra cosa. Estos tíos son un grupo realmente increíble. Han librado una batalla. Su lenguaje corporal era bueno. Estaban animando a la grada. Estuvieron luchando todo el tiempo, incluso cuando las cosas no pintaban bien, y no esperaba nada diferente hoy. Están decididos, orgullosos y juegan unos por otros, por su equipo, por su país y hoy han enseñado al mundo que, de verdad, cualquier cosa es posible. Por un momento fue un cara o cruz. Nunca he estado más orgulloso de nada en mi vida. Cuando Scottie estaba en el 9 o el 10, ahí empezó a cambiar de verdad. Ha sido un viaje loco y muy divertido. Lo que hicieron es casi un milagro.», argumenta.
Por otro lado, en esta misma línea, Scheffler no dudó en elogiar la labor de Keegan Bradley, así como el ambiente que se vivió en el equipo. «Tenía una confianza enorme en lo que este equipo podía hacer y eso se debe a nuestro capitán. Creo que hicieron un trabajo increíble. Keegan hizo un trabajo increíble. Tener la confianza de mis capitanes y compañeros para salir a jugar los cuatro y perder los cuatro por parejas… es difícil expresar con palabras cuánto escuece y duele. Volveré y reflexionaré sobre ello. Pero una de las cosas más bonitas fue que estos chicos me levantaron el ánimo anoche. Los chicos de este equipo… es un grupo realmente especial. Tenemos un capitán especial y me sentí orgulloso de estar ahí peleando con ellos hoy. Fue muy divertido ver a Bryson delante de mí metiendo esos putts y remontando desde 5 abajo, bajar por el 17 y ver a J.T. embocar el putt, bajar por el 16 y oír el rugido por Cam. Necesitaba a estos chicos esta semana y es un grupo realmente especial. Muy orgulloso de estar batallando con ellos durante tres días», señala.
Bradley elogió la figura de Luke Donald y respecto al futuro de Estados Unidos en la Ryder Cup considera que deben seguir esta misma línea. «Creo que Luke es un líder increíble. Es muy tranquilo y creo que fue capaz de salir un poco de su caparazón. Creo que convirtió a este equipo europeo en una fuerza realmente imparable, especialmente los dos primeros días, y, ya sabes, en mi opinión, creo que es el mejor capitán europeo de la historia. Me hizo mucha ilusión enfrentarme a él, pero sabía que iba a ser difícil ganarle. Puso a su equipo en la mejor posición para ganar y hacerlo en estos dos lugares es un logro extraordinario». En cuanto al futuro de USA, indica: «La PGA de America me puso en una posición increíble para tener éxito. Me dieron todos los recursos. Me dieron todas las opciones. Tenía todo a mi alcance. Esto no es culpa de nadie más que mía. A veces en el deporte te enfrentas a un rival que te vence; juegan mejor. Y jugaron mejor que nosotros. Dimos una gran pelea, eso seguro. Fue un enfoque novedoso y tuve que aprender sobre la marcha. El objetivo era darle a la capitanía una cara fresca, una manera diferente de hacer las cosas. Por desgracia, no funcionó. Pero tenemos algo de inercia hacia adelante. Creo que podemos seguir por este camino y yo ayudaré en todo lo que pueda al próximo capitán o a quien sea».



