Luke Donald, capitán del equipo europeo que esta semana intentará asaltar Bethpage Black para retener el título de campeón dela Ryder Cup, ha desvelado este martes en su rueda de prensa oficial la buena relación que mantiene con todo un icono del deporte estadounidense, Michael Jordan. Un contacto que viene de lejos, cuando el golfista británico cursó estudios universitarios en Chicago, y que le ha servido para aprender y crecer en muchos aspectos relacionados con el deporte y el liderazgo.
«Para mí fue muy surrealista. Crecí en Inglaterra, así que no estaba tan al tanto de lo enorme que era, pero llegué a la universidad en Chicago, en 1997, ya al final de su gran racha, y no se hablaba de otra cosa. Empiezas a ver más partidos y a entender la influencia que tenía», comenzó explicando Donald. «Creo que todos vimos el documental The Last Dance cuando salió, al inicio del COVID, sin nada más que hacer que sentarnos y ver grandes documentales. Y lo que aprendí de Michael Jordan, y creo que el documental lo muestra, es que nunca iba a pedir a sus compañeros algo que él no hiciera», añadió.
«Michael daba ejemplo. Lideraba desde delante. Era muy apasionado y muy bueno desglosando objetivos en metas pequeñas y manejables. Por ejemplo, cuando quiso lograr el título de anotación y necesitaba promediar algo así como 38 puntos por partido, lo que hizo fue dividirlo por cuartos y simplificarlo. Creo que es una buena analogía de lo que representa», detalló Luke. «Pero también me enseñó que, aunque creo que ganó cuatro o cinco títulos de anotación antes de ganar un anillo, necesitas a tus compañeros. Puedes ser un equipo de campeones, pero no un equipo campeón. Siempre necesitas a la gente a tu alrededor. Siempre eres más fuerte como colectivo. Y eso es algo que, desde luego, he aprendido de él y he intentado implantar en mis equipos estas dos últimas Ryder: siempre somos más fuertes juntos. Son valores sólidos que intentamos cumplir», aseveró.
El capitán europeo de la Ryder ha tenido oportunidad de profundizar en todos estos aspectos con el propio Jordan, con quien tiene una buena amistad: «Conozco a Michael desde hace mucho. Incluso al final de mi etapa universitaria, a principios de los 2000, pude jugar al golf con él, estando yo en Chicago. Teníamos amigos en común. Le encantaba jugar con buenos golfistas y yo tuve la suerte de entrar en el grupo y entablamos amistad. Ahora vivimos muy cerca en Florida y seguimos siendo buenos amigos. He tenido la fortuna de poder acceder a Michael y, de vez en cuando, ‘hurgar en su cabeza’: qué le movía, qué lo motivaba, cómo sacaba lo mejor de sí…».
Eso sí, Donald advierte que toda esa información que ha podido ir extrayendo de una leyenda del baloncesto también está a disposición de sus rivales de esta semana: «Michael también es muy cercano a Keegan y estoy seguro de que quizá también ha recurrido un poco a Jordan este último año. No va a darme consejos específicos esta vez, pero, desde luego, a lo largo de los años he recogido muchas cosas de nuestra amistad. Es fantástico poder sentarte de vez en cuando con una leyenda de su deporte, el más grande de la historia, se podría decir, y pedirle consejo. Creo que está aquí apoyando esta semana, pero también creo que llevará una gorra de Estados Unidos«.
Luke aprovechó su comparecencia ante los medios para hablar también de otros aspectos, como el cómico que ‘vaciló’ a sus jugadores a principios de año, las gafas de realidad virtual para acostumbrar a su equipo al ruido y las críticas de la afición neoyorquina… «Mi trabajo como capitán es preparar a los chicos para cualquier escenario. Obviamente hay varios jugadores en nuestro equipo que han experimentado públicos en contra. Quizá no en Nueva York, pero sí hemos vivido ambientes como visitantes, y sin duda lo hemos hablado como grupo: qué has aprendido, qué crees que hiciste bien, qué crees que habrías cambiado… El factor público es ciertamente un aspecto en el que me he fijado, pero he intentado mirarlo desde un ángulo muy distinto, y eso es solo un elemento de toda la preparación para asegurarnos de que estos chicos están listos y preparados para dar su mejor versión, porque es lo que van a necesitar esta semana».
También ha respondido a preguntas sobre una publicación que hizo el año pasado en Halloween: «Mi esposa es quien propone todos esos escenarios. Hicimos una temática italiana cuando estuvimos en Roma y pensamos que sería apropiado hacer una temática de Nueva York esta vez. Queremos abrazar los lugares a los que vamos, y creo que esa es una de las grandes cosas del golf: viajamos a muchísimos sitios. Creo que tenemos un enorme respeto por Nueva York y por lo que representa. Es fantástico tener aquí una Ryder Cup. Fue solo una forma divertida de hacer una pequeña reverencia a Nueva York«.
El liderazgo de Rory McIlroy, que llega a Bethpage Black como flamante ganador del Grand Slam tras completar los cuatro grandes conquistando el Masters el pasado mes de abril, fue otro de los temas de conversación con el capitán: «A Rory le encanta lo que representa la Ryder Cup. Se le ve la emoción en ambos sentidos. Cuando perdió en Wisconsin, corrieron las lágrimas; sentía que, por el jugador que es, es un líder del equipo, necesitaba jugar mejor y pensaba que se había fallado a sí mismo y al equipo. Ese es el tipo de hermandad que tenemos. Se ve como un líder, pero también como uno de los doce. Intentamos hablar mucho de eso. Todos tenemos oportunidad de aportar al equipo. Tener a alguien de su calibre, con todo lo que ha logrado, es tremendo. Pero para él las Ryder Cups son muy, muy importantes. Habló de lo difícil que es ganar una Ryder a domicilio, y creo que si pudiera estar en este equipo, en un equipo ganador, haría que este año fuera aún mejor de lo que ya es».
La visita de Donald Trump a la Ryder tampoco pasó inadvertida en la conferencia de prensa del capitán europeo… «Cada vez que un presidente en ejercicio quiere venir a un evento, demuestra lo grande que es la Ryder Cup. Hay que verlo como una muestra de respeto. El presidente Trump es, obviamente, un gran defensor del golf y conoce a muchos de los jugadores de esta semana; ya se ha reunido con ellos antes. Creo que hay que verlo así, como una muestra de respeto: que un Presidente en ejercicio quiera apoyar un evento cuando tiene una agenda tan ocupada. Encontrar tiempo para ello dice algo», señaló.
Por último, habló del consejo que le dará a los ‘rookies’ de su equipo: «Que abracen la semana tanto como sea posible. Nunca sabes cuándo será la última. Incluso para mí, mirando atrás a 2012 en Medinah: era el 2 o 3 del mundo por entonces, tuve el honor de salir primero en los individuales, y esa fue la última vez que jugué una Ryder como jugador. Nunca pensé que iba a ser así. El juego es muy caprichoso, así que, de nuevo, recuerdo mi primera Ryder en 2004, estaba sentado en la ceremonia de apertura junto a Darren Clarke y me dio un codazo y dijo: ‘Una vez juegues una, no querrás perderte otra’. Creo que se trata de abrazar el momento, abrazar la semana. Es una semana loca. Es algo que no experimentamos a menudo. Llega cada dos años. Es un poco como nuestras Olimpiadas. Te preparas, luchas todo el año para entrar en estos equipos. Hay que disfrutar la oportunidad. También les diría a los novatos que estar aquí está muy bien, pero ahora es su oportunidad de contribuir. Clasificarse es una cosa; estás aquí para ayudar al equipo».



