
Se puede decir más alto (o no tanto), pero no más claro. Desde el mismo instante en el que Tyrrell Hatton embocó su putt de par en el hoyo 18 de Bethpage para rubricar la victoria absoluta en la Ryder Cup, Europa ha sido un clamor. Aficionados, familiares, colaboradores, caddies y los jugadores, sobre todo los jugadores, se han dejado la garganta al grito de: «Two more years!». Incluso, en la rueda de prensa posterior a la victoria, retomaban el cántico bajo el liderazgo de Jon Rahm al tiempo que aporreaban las mesas.
¿Y qué significa ese «two more years!»? Pues es tremendamente sencillo. Le están pidiendo a Luke Donald que vuelva a ser capitán en la Ryder Cup de Irlanda en 2027 en Adare Manor. Sería la tercera consecutiva. Recuerden que empezó en Roma, sustituyendo a mitad de camino a Henrik Stenson, que optó por renunciar a la capitanía a cambio de los petrodólares de LIV Golf, y continuó en Bethpage, de nuevo bajo el clamor de toda Europa. Ahora todos quieren verlo dos años más. Sería el primer capitán en enlazar tres Ryder Cup desde el escocés Bernard Gallacher, que estuvo en 1991, 1993 y 1995. Curiosamente, Gallacher perdió las dos primeras y ganó la tercera.
«Mi respuesta es que voy a disfrutar de esta noche», aseguraba Donald con una sonrisa pícara mientras sus jugadores cantaban a coro el nuevo eslogan en la sala de prensa de Bethpage. Realmente, parece que no lo tiene claro. Hay una parte de él que lo empuja a seguir porque ha disfrutado muchísimo de este camino. Al mismo tiempo, ha supuesto un desgaste tremendo. «No sé si mi corazón lo resistiría», bromeaba poco antes de recibir la copa de la Ryder en el mismo green del 18. El asunto es que no tiene claro que sea lo mejor para el equipo. Antes, quiere responderse a una gran pregunta: ¿Tengo las energías suficientes para realizar este trabajo con idéntica dedicación y atención al más pequeño detalle durante dos años más? De lo que no cabe ninguna duda es de que lo van a intentar convencer, entre otras cosas porque después de Luke Donald no hay una lista de candidatos llamando a la puerta para darle el relevo. Realmente, su sustituto natural es Justin Rose, y el inglés quiere hacerlo, pero de momento sigue pensando más como jugador que otra cosa. No le importaría en absoluto esperar dos años más a que llegue su turno.
Cuando escribimos aquello de la atención hasta el más mínimo detalle, no crean que es una manera de hablar o una exageración. Lo explicaba el propio Luke Donald con la Ryder Cup aún caliente sobre la mesa. Reproducimos la conversación improvisada que se produjo en torno a este asunto en la misma sala de prensa para que puedan percibir la consideración que los jugadores tienen hacia su figura y la química:
– LUKE DONALD: Mi trabajo es, literalmente, darles a estos chicos la mejor oportunidad de ganar. Puede ser tan sencillo como cosas muy pequeñas. Por ejemplo: en las habitaciones del hotel esta semana las puertas tenían una ranura grande por la que entraba luz. Trajimos elementos para tapar esa luz. Pusimos champús distintos que olían mejor. Teníamos…
– RORY McILROY (interrumpe): Le Labo (el champú), por si alguien se lo pregunta. Muy, muy bien (risas).
– LUKE DONALD (continúa): Cambiamos la ropa de cama porque las camas no eran muy buenas, solo tenían sábanas, e hicimos camas mucho más agradables para que los chicos durmieran. Que tuvieran más energía. Son solo pequeñas cosas. Estoy entrando en detalles muy pequeños.
– JON RAHM: Y había snacks para todos.
– SHANE LOWRY: No necesitaremos cambiar la ropa de cama en Adare Manor (Ryder Cup 2027); ya te lo digo.
– LUKE DONALD: No, 1.500 la noche (en referencia al precio de la habitación de este complejo hotelero de máximo lujo).
Jon Rahm fue el primero que pidió el micrófono para hablar del capitán y su labor. De nuevo, reflejamos la conversación completa, con sus interrupciones…
– JON RAHM: Hay tantas cosas que Luke ha hecho de forma extraordinariamente profesional, tan perfectas, que es difícil decir una. Sin entrar demasiado en detalle, el nivel de profesionalidad que nos ha mostrado estos últimos cuatro años, su atención a las pequeñas cosas en su cargo y su conocimiento de la Ryder Cup y del juego y de lo que hacemos en el campo día tras día es lo que han hecho posibles estas dos últimas Ryder Cups. Él es el capitán de este barco y nos ha liderado mejor de lo que puedo imaginar que lo haga nadie. Ha puesto el listón altísimo para los futuros capitanes.
– LUKE DONALD: Solo necesitas tener a 12 buenos.
– RORY McILROY: No, es más que eso. Su capacidad de comunicación…
– SHANE LOWRY: No lo destripemos todo; ¿qué os parece?
– RORY McILROY: Me callo.
– ROBERT MacINTYRE: Déjalo, Rory. Déjalo.
– JUSTIN ROSE: Lo más inspirador es ver cómo ha crecido también como líder.
– RORY McILROY: Sí.
– JUSTIN ROSE: Creo que, a lo largo de cuatro años, ha habido un compromiso aún mayor consigo mismo y con el equipo. Ha sido increíble presenciarlo.
– JON RAHM: Two more years.
– SHANE LOWRY: Hagámoslo otra vez en Irlanda (risas).
– LUKE DONALD: Sin comentarios.
Todo este intercambio surgió de manera improvisada y completamente natural. Es la conexión. Ya más en serio, Donald quiso explicar cómo entiende él la capitanía de la Ryder Cup. «Se trata de dedicar el tiempo y tener el cariño de querer hacer todo lo posible para darles a estos chicos la mejor oportunidad. Crear un entorno en el que puedan tener éxito. Son 12 jugadores increíbles, eso lo sabemos. Intentas ponerlos en una posición en la que se sientan cómodos. Me he comprometido de verdad con este trabajo porque siento que se lo debo a los jugadores y se lo debo a la Ryder Cup, que ha sido tan especial para mí. He tenido experiencias increíbles. He tenido que dejar de lado mi propio juego y cada día intento pensar en cosas que podrían ayudarnos, idear diferentes, cosas que nos den una pequeña ventaja. Llegamos a Nueva York sabiendo que Nueva York no iba a ser fácil. Fue duro. Por momentos fue brutal ahí fuera. De verdad. A veces, desagradable. Pero creo que cuando preparas lo suficiente a estos chicos y te comunicas lo suficiente con ellos y les das un plan y una idea y un lema genera cohesión en el equipo. Tuve la gran suerte de contar con 11 de los mismos de Roma…
– RORY McILROY: ¡Y hermano! (Los jugadores vitorean y golpean la mesa).
Y añadió Luke: «Lo que me hace sentir orgulloso como líder es la cohesión que tenemos, la unidad que tenemos. Hace que organinzar emparejamientos sea bastante fácil porque todos se cubren las espaldas. Si me acerco y digo: “¿Qué te parece esto?”, dicen: “Confío en ti, Luke. Vamos con ello”.
Pues eso: «Two more years».


