Inicio Ryder Cup Ryder Cup 2025 Incluso los abonados de Bethpage se sorprenden con lo que ven…
Se espera una Ryder Cup de dardos y muchos birdies con un rough inexistente junto a las calles

Incluso los abonados de Bethpage se sorprenden con lo que ven…

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Bryson DeChambeau mira con atención una bola tras pegar un hierro.
Bryson DeChambeau mira con atención una bola tras pegar un hierro. (Photo by Scott Taetsch/PGA of America)

Las gradas de Bethpage están a rebosar hoy miércoles. El adelanto de la inauguración de la Ryder Cup se ha dejado sentir. Están aquí los propios del miércoles más el público que tenía entrada para el jueves, a los que se ha autorizado el acceso hoy también tras el cambio de planes provocado por el mal tiempo. No cabe un alfiler en el campo, aunque sorprende la tranquilidad. Color todo el que quieras. Un mar azul y rojo. Disfraces a diestro siniestro. Gente peculiar que parece buscar más el objetivo de la cámara que el propio placer del juego. Pero en cuanto a gritar o cantar, el asunto está moderado tirando a soso. Nada que ver con Roma. Quién sabe, igual se están guardando para darlo todo cuando empiece a rodar la pelota el viernes. Da que pensar que todo forme parte de un plan Bradley: silencio martes, miércoles y jueves que así los pillamos por sorpresa el viernes… Demasiado conspiranoico.

Hay gente de todo tipo, condición y procedencia. Nada es comparable a la Ryder Cup. También hay europeos, claro, que se esfuerzan por hacerse sentir, pero sobre todo, obviamente, hay estadounidenses, y especialmente neoyorkinos. Muchos de los que van siguiendo los partidos son abonados de Bethpage Black. Como saben es un campo público, por lo que cualquiera que tenga el tiempo, el dinero y, casi lo más importante, un hándicap bajo, puede jugar. Precisamente éstos, los jugones de Bethpage, los abonados, los que vienen aquí todas las semanas son los primeros sorprendidos con la preparación del campo…

Ni los más viejos del lugar recuerdan un Bethpage con el rough tan bajo, especialmente a los lados de las calles. Cierto es que alrededor de green está algo más picante, sólo faltaba, pero estaba claro el campo que Keegan Bradley quería preparar y lo ha conseguido. Luke Donald y Europa lo esperaban, pero quizá no con tanto entusiasmo. Realmente es una semana para pegar el driver desde el tee a todo lo que da y dejarse el palo más corto posible a un green que, con el agua que se espera, van a estar más bien receptivos.

Las estadísticas que maneja Keegan Bradley dicen que en cuanto a distancia las fuerzas están bastante igualadas, si cabe algo más largo de media el equipo europeo. La gran diferencia está en lo que se conoce como el ‘accuracy’. Es decir, el grado de desviación desde el tee. Los europeos son más rectos, de ahí que la preparación del campo vaya en esa línea. Si fallamos calle, que la fallaremos, al menos que tengamos opción de tirar a green en condiciones no muy diferentes a los europeos. Por supuesto que el rough no está como en un US Open o en un PGA Championship, ni se esperaba, pero es que tampoco está como cualquier domingo del año cuando juegan los socios.

También ha llamado mucho la atención el green del hoyo 14, par 3. La grada está realmente muy cerca del green, de manera que apenas hay rough si la bola se va larga. Es más, si se va larga se va a poder dropar sin penalidad en el área estipulada porque pegará contra la grada. Ese hoyo 14 fue donde Brooks Koepka firmó su cuarto bogey consecutivo el domingo en el PGA Championship de 2019 abriendo la puerta a Dustin Johnson, precisamente tras irse largo de green y verse obligado a recuperar desde un rough muy duro. Eso no pasará en esta Ryder.

Por supuesto, de todos es conocido que el hoyo 1 se ha acortado mucho por las gradas del tee y del green del 18. El hoyo hace dog leg a la derecha y veremos a muchos, si no todos, tirar por encima del vértice. Aunque no se llegue, hay que tener mala suerte para que la bola se te quede muy mal.

En definitiva, entre la preparación del campo y la lluvia que se espera, salvo que venga vendaval, va a ser una Ryder Cup de dardos y mucho birdie. La previsión dice que el viernes podría hacer más viento, con rachas que podrían alcanzar los 30 kilómetros por hora, mientras que sábado y domingo se calcula que soplará, como mucho, a poco más de 20 kilómetros por hora.