
Sergio García ha hecho examen de conciencia, ha mantenido varias conversaciones con su entorno más cercano y ha decidido echar el balón al suelo. Ha aparcado el discurso pesimista de ayer. Ha puesto el freno de mano…
El jugador español se ha mostrado hoy más positivo, con una actitud mejor, y ha empezado a notarse desde el tee del 1. Hemos visto a un Sergio más sonriente que en las últimas ocasiones, recordando más al de siempre. ¿Es un cambio definitivo? ¿Ha abandonado para siempre los pensamientos negativos que expresó ayer? Esta respuesta sólo nos la dará el tiempo.
El castellonense tiene bastante claro qué es lo que ha ocurrido para que se haya producido este cambio. “Ayer por la noche tuve varias conversaciones con mi familia y mis amigos y han sido muy buenas. Me han ayudado. Somos humanos y tenemos sentimientos y a veces las cosas te cogen de una manera o de otra. Afortunadamente estoy rodeado de muy buena gente”, afirmó.
En lo meramente deportivo, Sergio se ha acercado mucho a la cabeza. Ha firmado una vuelta de 70 golpes para un total de -4. Está a un paso del top ten y con 18 hoyos por delante para morder mañana. Se le ve animado, aunque también es cierto que ha tenido en su mano instalarse mucho más arriba en la clasificación. No hubiera sido extraño que terminara con -6, pero un bogey en el 17 y el par en el 18 lo han dejado un poco frenado. Aún así es una buena vuelta, como el propio García reconocía. “Ha sido una lástima porque podría haber sido mejor, pero aún así las sensaciones son buenas, ha sido una buena vuelta”.
Sergio admitió que la vuelta de hoy ha significado “un pasito hacia delante, no sólo con respecto al juego, sino en mi interior. Ojalá vuelva a ser el jugador que era. Lo importante es que la actitud ha sido mejor, que sea yo mismo y que consiga ser quien quiero ser sin que me cambien los resultados. Mañana intentaré pasarlo como hoy. Lo importante es divertirme salga bien o mal el resultado. Si hay alegría, el resto llega solo”, explicó.


