Inicio Ryder Cup Un brindis de Jiménez a Seve en el 17 de St. Andrews

Un brindis de Jiménez a Seve en el 17 de St. Andrews

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Miguel Ángel Jiménez ha tenido un duro día en la oficina hoy en St. Andrews. El putter no ha sido justo con su juego. Sin embargo, ha dejado para la historia uno de esos golpes inolvidables…

Ha tenido lugar en el hoyo 17, para hacerlo si cabe más emblemático. Jiménez arriesga con un approach desde detrás del búnker de Allan Robertson y no le sale bien. La bola se cruza el green y va a reposar a palmo y medio del muro de piedra que divide el camino de buggies de la calle. En teoría está injugable. Pero no para Miguel.

El malagueño comprueba cómo está la bola y se la juega. Pega el wedge para que la bola rebote contra el muro y sale perfecta. Un globo maravilloso. Para el recuerdo. La pelota describe una parábola perfecta hacia atrás y cae mansamente en el green, a unos seis metros del agujero. Increíble. Ovación cerradísima de la grada. Los aficionados se quedan con la boca abierta. Acaban de ver un golpe que podrán contar a hijos y nietos.

Era el brindis de Jiménez a su admirado Severiano Ballesteros, que debía estar aquí en St. Andrews este año y que no ha podido venir por prescripción médica. El cántabro ya hizo un golpe similar en el European Open de 1993, aunque el de hoy tenía incluso más imaginación. Seve pegó sobre una tapia, con una piscina al fondo y la metió entre unos árboles para patear para birdie. Otra genialidad.

Jarmo Sandelin, recuerda el propio Jiménez, ya hizo un golpe parecido al suyo en el hoyo 17 durante una Dunhill Cup. “Alguna vez lo hemos practicado para intentarlo imitarlo, pero nunca me ha salido tan bien como hoy”.

Busquen la imagen y consérvenla. Merece la pena.

En cuanto a su vuelta, Jiménez sentía cierta frustración. Llegó resoplando a la carpa de prensa y se liberó con la siguiente sentencia: “este deporte no va a poder conmigo”. El malagueño ha estado peleando todo el día y ha tenido muy cerca meterse en la pelea por el triunfo. Finalmente, ha terminado con una tarjeta de 74 golpes, para un total de -3. Llegó a estar -6 superado el hoyo 10, pero el tramo entre el hoyo 13 y el 17, con dos bogeys y un doble bogey (éste en el 17 tras el extraordinario golpe contra el muro) ha sido demasiado duro. “He jugado bien, he pegado bien a la pelota, pero el putter no ha funcionado correctamente. Me voy con mal sabor de boca porque no lo veo justo”, señala.

¿Y para mañana? “Pues nada, jugar a divertirme y hacer 12 ó 13 bajo par y listo”, sentenció con su habitual sentido del humor.

Jiménez tuvo palabras de elogio hacia Alejandro Cañizares. “Hemos hecho las vueltas de prácticas juntos y está pegando muy bien a la pelota. Tenemos ahí un muchacho con un futuro muy grande. Si no gana hoy, lo hará mañana”.