Tengolf ya está en el desierto. Por delante, casi tres semanas de golf del bueno. El primero de los tres torneos de la Gira lo vamos a coger en marcha. Vuelo a Dubai el miércoles por la noche desde Madrid y llegada a las 7,05 del jueves, hora local. Traslado en taxi hasta el Abu Dhabi Golf Club, que está a unos 130 kilómetros, por 85 euros. No nos privamos de este pequeño lujo (siempre se podía haber buscado un autobús), pero aquí de lo que se trata es de llegar cuanto antes para ponerse a trabajar…
Al campo llegamos con las maletas a cuestas. El hotel puede esperar. Rory McIlroy y Rickie Fowler, no. Pero la caraja es considerable, porque en el avión, como de costumbre, hemos dormido poco y mal. Casi hemos descansado más en el breve trayecto en coche de un emirato a otro (una hora y veinte de dulce sueño). Los taxistas y chóferes en general son de gatillo fácil por estos lares: en cuanto te descuidas le están pisando al acelerador sin piedad. Pero no quedaba más remedio que dormir y la llegada se produce sin incidencias. Ración doble (y triple) de café y cola, según los gustos. En el campo hace calor, qué otra cosa puedes esperarte, pero es más que llevadero. Un birdie de Cañi. Otro de Quirós. Chicos, dejad bien claro quién manda aquí.



