La vuelta de 70 golpes de Jorge Campillo (-7), dos menos en el día, en la segunda jornada del Omega Dubai Desert Classic, va a retrasarlo en la clasificación sí o sí al final del día. Sin embargo, no hay que ser un dechado de optimismo para encontrar la moraleja positiva a esta ronda de golf tan luchada.
En primer lugar, porque el extremeño acumula ya 36 hoyos sin un solo bogey. No hay dato que, normalmente, hable mejor y a las claras de la consistencia del juego. En segundo lugar, porque Campillo ha conseguido precisamente mantenerse estable cuando los putts no entraban con la limpieza de ayer.
Jorge se las está arreglando para firmar jornadas realmente peculiares. Hoy conseguía hacer un birdie en un par 5, pero ha sido el primero y único en ocho intentos (ayer no hizo ninguno y fue el único del top-20 de torneo al final del día que no había sacado algún partido a estos hoyos). Ni que decir tiene que para romper el Emirates (y cualquier campo…) los profesionales deben apoyarse en los pares 5. Más peculiaridades: los dos birdies que ha hecho hoy los ha convertido desde fuera del green, uno con el putter, es cierto, y otro después de un chip magnífico de unos siete metros. Después, sobre el tapete puro y duro, no había manera. No hay que darle muchas vueltas: para hacerlo bien esta semana en Dubai hay que enchufar unos cuantos putts de seis, siete u ocho metros. Porque los greenes, nobles como ellos solos, lo están permitiendo y son muchos jugadores los que lo van haciendo.



