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Entrevista con Paula Martín, ganadora del Women's Amateur Championship

El detalle que marca el destino de una generación

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Paula Martín posa con el trofeo de campeona del Women's Amateur junto a Paula de FranciscoI R&A
Paula Martín posa con el trofeo de campeona del Women's Amateur junto a Paula de FranciscoI R&A

Ten Golf ha podido hablar con la flamante campeona del Women’s Amateur 2025. Paula Martín Sampedro atiende la llamada en el aeropuerto de Amsterdam, mientras hace escala en su retorno a casa.

«Estoy súper feliz, es algo que no podía imaginar. Muy contenta, la verdad», explica tras convertirse en la sexta española de la historia y con una sonrisa de oreja a oreja que atraviesa el teléfono.

Es impresionante lo que esta generación de jóvenes golfistas está empezando a lograr: por supuesto, el triunfo de Carla Bernat en el ANWA, que Julia López saliera en el partido estelar del domingo en el US Open, la retahíla sin fin de victorias en los torneos universitarios de Estados Unidos… y ahora la victoria de la madrileña en Nairn.

Paula tiene claro cuál es el denominador común entre ellas: «Cada una tiene su carácter, su modo de jugar al golf y su marcada personalidad, cada una tenemos nuestras cualidades, pero la realidad es que hay una energía entre nosotras que nos mueve muchísimo, es brutal. No es un decir, nos llevamos súper bien y todas nosotras somos muy ambiciosas. Creo que eso nos hace mejores las unas a las otras, nos retroalimentamos. Por ejemplo, yo comparto día a día con Andrea, estudiamos juntas, y es increíble las ganas que le pone y lo mucho que trabaja. Eso a mí me ayuda y me hace ser mejor».

Que se llevan bien entre ellas es una realidad palmaria y se ha vuelto a demostrar esta semana con un gesto impresionante. Paula de Francisco cayó en cuartos de final frente a Paula Martín y, sólo unas horas después, se puso la bolsa al hombro para ayudar a su amiga en el pase a la final. No es tan evidente que tras perder unos cuartos del Women’s Amateur decidas hacer de caddie a la que te ha ganado: «Lo que ha hecho Paula por mí esta semana es algo que no olvidaré el resto de mi vida. La victoria obviamente me encanta, pero lo que significa el haberlo vivido con ella es algo que se me queda para siempre. No lo olvidaré, no es un decir, sin ella no hubiera ganado. Cómo me ayudaba en cada golpe, pero también me distraía y nos reíamos cuando hacía falta. Me calmaba en los momentos importantes. Muy pocas personas han hecho lo que ha hecho ella por mí. No tengo palabras…», cierra emocionada la española.

Ahora bien, ¿en qué momento surge esta posibilidad de hacerle de caddie? Hay que irse a la noche anterior. Jueves por la noche. Ambas amigas saben que se enfrentan por un puesto en las semifinales. «Qué faena», piensan ambas, porque una de las dos se va a quedar por el camino, pero a la vez saben que una estará entre las cuatro mejores. Sin embargo, esa noche hacen un pacto de grandes amigas: «Mira, lo importante es que una de las dos va a estar en semifinales, así que la que pierda hará de caddie a la otra», acuerdan mutuamente. Un pacto de sangre. Amigas, pase lo que pase. Deciden que no se van a volver a casa tras la derrota, que la que pierda intentará ayudar a la otra. Martín se impone y de Francisco cumple su palabra encantada.

Este también es un gran legado de esta generación. ¿Ambiciosas? Mucho. Pero muy amigas de sus amigas. Paula lo tiene claro: «Todas queremos ser las mejores en el campo de golf, pero yo tengo claro que al final de todo no se me va a recordar por haber hecho algo en un campo, sino por cómo cuidas a la gente, el buen ambiente que pueda hacer… además es que estoy convencida de que todo contribuye a que yo sea mejor». Es para releerlo un par de veces. Tal es la unión que Paula renuncia a jugar el Evian Championship, major para el que se ha ganado plaza con su victoria, con tal de no perderse el Campeonato de Europa por Equipos.

Nunca se puede decir que se espere una victoria así, pero es que en el caso de Paula el estrés y el frenesí de las últimas semanas no le hacían pensar que esto podía terminar de semejante forma. Paula reconoce que no tuvo mucho tiempo para preparar el torneo ad hoc. La realidad es que dos días antes de aterrizar en Escocia, Paula estaba en Stanford haciendo su último examen del curso: «El seis de junio salí de mi último examen a las 19:00 de la tarde y doce horas después ya estaba subida al avión. Aterricé en Madrid y esa misma noche cogí los vuelos rumbo a Escocia», explica la jugadora de 20 años.

«Hablé con Larry, mi entrenador, y teníamos claro que los dos primeros días de Medal Play eran para aclimatarme. Además, tuve mucho jet lag. Después el match play no tiene nada que ver, y así fue». Ahí es donde hizo clic, donde empezó a creer que la victoria era posible. «Gané la segunda y tercera ronda de match play llegando empatada al último hoyo y haciendo birdie para ganar. Ahí supe que podía pasar algo grande. Estaba fina en los detalles y solo tenía que ser mejor que la jugadora que tenía enfrente. A pesar de haber llegado tan embotada y acelerada del final de curso, ahí ya empecé a creer». De hecho, los exámenes le impidieron competir en la Arnold Palmer.

Dos personas se plantearon seriamente viajar a ver la final: su padre y su entrenador. El primero, a petición de su hija: «Me hacía mucha ilusión que estuviese, pero la realidad es que tuvo que hacer un acto de fe, por las combinaciones para llegar a Nairn, tuvo que coger el avión antes de que terminaran las semifinales. Podía haber llegado y que yo estuviera eliminada. Tuve suerte, pasé y pude disfrutar de la final con él».

El segundo fue Alejandro Larrazábal, su entrenador: «Me hubiera encantado que pudiese venir, pero me llamó, lo hablamos y él me dijo una cosa que me impactó. Me dijo: ‘Paula, te está yendo muy bien así, no me necesitas allí, escribe tu propia historia y tengo el feeling de que lo vas a ganar'». Dicho y hecho. Palabras sabias y certeras.

Además, parece que podrán resarcirse tras una carambola del destino que no parece escrita ni por el mejor guionista. Larry se coronó campeón del British en 2003 en Royal Porthcawl... pues bien, con su victoria Paula ha recibido una invitación para jugar el AIG Women’s Open, que se disputa precisamente en… Royal Porthcawl: «Es una coincidencia increíble, para mí es increíble, pero creo que para él también es como cerrar un círculo. Ojalá me pueda hacer de caddie esa semana. Será genial», apostilla una jugadora que reconoce que le encanta jugar links. Ya ha dejado claro que será una jugadora a tener en cuenta en este tipo de recorridos.

Esta semana, Paula podrá cumplir otro sueño, conocer a Rafa Nadal: «Pau Gasol me ha invitado a mí y a Andrea a jugar un torneo solidario, creo que Rafa irá en algún momento, sería un sueño. Me encanta el tenis, de pequeña lo jugaba y lo sigo mucho. Ojalá se pueda dar».