A la entrada del Emirates Golf Club, de costa a costa, hay un cartel que da la bienvenida al visitante y lo deja muy claro: «welcome to the major of the Middle East» (Bienvenidos al major de Oriente Medio). Es la gran disputa de la Gira del Desierto. Una disputa, todo hay que decirlo, muy civilizada, y hasta divertida vista desde fuera, pero disputa al fin y al cabo. Abu Dhabi, Qatar y Dubai pelean por convertirse en la cita de referencia de esta pequeña singladura.
Abu Dhabi, por ejemplo, celebró por todo lo alto su décimo aniversario hace dos semanas, mientras que durante la presentación del Qatar Masters también se dejó caer aquello de que esa cita era la más importante en esta particular travesía árabe. En vista de todo aquello, Dubai ha decidido ‘sacar los tanques a la calle’, no vaya a pensar alguno que es la tercera en discordia. Mucho más si tenemos en cuenta que cronológicamente fue la primera, y que en su palmarés figuran algunos señores como Tiger Woods, Severiano Ballesteros, José María Olazábal, Ernie Els, Fred Couples o Rory McIlroy. Así, directamente, han decidido apropiarse del término major y, por si había alguna duda, lo han colocado por todo el campo.
Pero hay más. Omega, Dubai y el Emirates Golf Club no sólo han hecho un buen trabajo de márketing. Además, han potenciado otros aspectos igual de importantes para convencer al mundo de que ellos son la punta de lanza. Para empezar, han incrementado la bolsa de premios de manera considerable y el campeón percibirá nada menos que 75.000 euros más.
La otra vuelta de tuerca tiene que ver con el campo, que se mostrará algo más exigente que años anteriores. Según lo que ya nos han ido contando algunos jugadores y caddies que han probado el Emirates, el recorrido está más difícil. Hay más rough que en años previos, incluso más que en Abu Dhabi hace dos semanas, y los greenes están tan bien como siempre, pero más rápidos que nunca. Un árbitro le confesaba a Jordi García Pinto que hoy lunes se movían ya a 12.8 en el stimpmeter, una auténtica barbaridad. El campo también anda algo más largo que el año pasado. La explicación radica en las lluvias que cayeron a principios de la semana pasada, aunque lo normal es que conforme avancen los días las calles se vayan endureciendo.
El debate está encima de la mesa en el golf árabe. ¿Quién da más? Grande son palabras mayores para los torneos de esta Gira, pero ellos no van a cejar en el empeño de acercarse lo más posible a esta denominación. Precisamente, y viendo la cantidad de españoles que han ganado por estos lares, qué quieren que les digamos, ojalá fuera un major.



