
Miguel Ángel Jiménez (-5) firmó una espléndida tarjeta de 65 golpes en la tercera jornada del WGC Bridgestone Invitational y se ha colocado en disposición de pelear, incluso, por la segunda posición. Segunda mejor vuelta del día después de Charl Schwartzel y octavo puesto, a diez golpes del líder, y más que presumible ganador del torneo Tiger Woods.
Tiger mantuvo la velocidad de crucero sobre el Firestone. Comenzó igual de enchufado que el día anterior, con dos birdies en los dos primeros hoyos, pero después fue regulando y salvando dificultades más que dejándose opciones de birdie. El putt tampoco estuvo tan brillante como el viernes. Posiblemente porque es casi imposible enlazar dos jornadas de ese calibre. Sea como fuere, vuelta de 68 golpes más que suficiente para mantener la ventaja de siete golpes sobre el segundo clasificado, Henrik Stenson. Vimos la versión controladora de Woods.
El hombre del día fue, no obstante, Jiménez. Cierto que Schwartzel hizo 64 golpes, pero venía desde más atrás y su incidencia en la tabla fue menor. El bocado que ha dado el malagueño a la clasificación ha sido de órdago a la grande. Se vistió de Tiger por un día en Akron y realizó seis birdies y un solo bogey. Su final fue explosivo, con cuatro birdies y un bogey en los últimos cuatro hoyos. Pateó muy bien y, sobre todo, movió la bola de escándalo desde el tee, clave para hacerle pocas a este recorrido de Ohio.
Buena vuelta también de Gonzalo Fernández Castaño (+2). El madrileño ha hecho 68 golpes y acecha el top 20 del torneo, un resultado más que interesante a falta de 18 hoyos. Empezó y acabó con dificultades, pero su racha de cinco birdies entre los hoyos 5 y 12 fue espléndida. Sergio García (+7), por su parte, hizo el par del campo y se quitó en cierto modo la espina de la ronda anterior.


