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LIV Golf Sudáfrica | Hay una explicación personal detrás de su emoción al ganar en Sudáfrica

Las lágrimas de DeChambeau tras ganar el LIV de Sudáfrica

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Bryson DeChambeau se abraza emocionado a su caddie tras ganar en Sudáfrica.
Bryson DeChambeau se abraza emocionado a su caddie tras ganar en Sudáfrica. (Photo by LIV Golf)

Bryson DeChambeau ganó este domingo el LIV Golf Sudáfrica, pero lo más llamativo no fue solo el triunfo, sino la emoción con la que lo celebró. Algún incautó pensó que esa reacción se debía únicamente al luchado triunfo contra Jon Rahm en el desempate, pero claro, para alguien que ha ganado dos veces el US Open y que suma ya cinco triunfos en el LIV, realmente no cuadraba. Al estadounidense se le vio especialmente conmovido tras cerrar la victoria y él mismo explicó después que detrás de esas lágrimas hay un motivo personal importante, aunque no quiso desvelarlo.

“Ojalá pudiera decírtelo. Han pasado muchas cosas en la última semana”, aseguró DeChambeau nada más ser preguntado por el porqué de tanta emoción. No dio más detalles, pero sí dejó claro que lo vivido fuera del campo ha sido relevante. Algo ha pasado personalmente. “Me ocurrieron algunas cosas en el tiempo libre durante esta semana, y estuve rezando todo el día, rezando para que me dieran la perseverancia para seguir adelante y continuar mirando hacia adelante”, explicó.

Fue una confesión breve, pero lo suficientemente explícita como para entender que no se trataba solo de golf. DeChambeau, de hecho, profundizó en esa idea al poner en perspectiva el propio significado de la victoria. “Es curioso, el golf es un juego caprichoso, trabajas durísimo toda tu vida y te das cuenta de que el golf es solo golf y de que en la vida hay mucho más que el golf”, afirmó.

El líder de Crushers también tuvo palabras de agradecimiento para su entorno más cercano y para el público sudafricano, al que señaló como una de las claves emocionales de la semana. “Solo tengo que decir que os quiero a todos. Gracias por el apoyo. Sudáfrica ha sido increíble. Tiene que haber sido el mejor evento de LIV que hemos tenido nunca”, dijo.

Más allá de la emoción, DeChambeau también dejó claro que ya tiene la cabeza puesta en lo que viene. El Masters asoma en el horizonte y su mensaje fue muy claro: hay cosas que todavía quiere ajustar, especialmente con el driver. “Esta es mi quinta victoria individual en LIV. Sigo tirando de ese maldito driver. Tengo que arreglar eso”, reconoció después de fallar precisamente sus salidas por la izquierda las dos veces que jugó el hoyo 18.

Ese comentario enlaza con una de las grandes obsesiones del americano: alcanzar de nuevo su mejor versión de tee a green. Ganó en Sudáfrica, sí, pero ni mucho menos considera que su juego esté del todo donde quiere tenerlo de cara a Augusta.

La otra gran escena de la jornada llegó en el desempate frente a Jon Rahm. Ahí, DeChambeau explicó con detalle cómo vivió el golpe decisivo del torneo, partiendo de una idea muy clara: daba casi por hecho que Rahm iba a dejar la bola prácticamente dada. Hablamos, claro, del segundo tiro de Bryson desde el rough de la izquierda en el desempate. “Había que hacerlo. Jon… pensé que había muchas posibilidades de que la dejara dada. Con esa madera 3, pensé que la iba a dejar dada”, relató.

A partir de ahí, Bryson describió una acción en la que mezcló intuición, fortuna y ejecución. “Tuve la suerte de tener un buen lie. Había barro, así que intentaba apuntar por allí en el peor de los casos, y la volví a tirar a la izquierda, pero sabía que estaría bien y que al menos tendría alguna opción”, explicó.

El golpe terminó saliéndole como necesitaba en el momento más delicado. “Tuve una posición muy buena, la dropé, y pude colocarla, por suerte, y entonces tuve un lie perfecto y la pegué al centro del green, y fue bajando hasta quedarse a unos cuatro metros”, contó.

DeChambeau también valoró el peso que tiene esta victoria para Crushers, tanto por su triunfo individual como por el impulso colectivo. “Es enorme. Es enorme para nuestra dinámica. Ya dije antes esta semana que solo necesitábamos un poco de tiempo y empezaríamos a mostrar nuestra verdadera cara, y hoy salieron ahí fuera y jugaron de forma extraordinaria, y yo aguanté el tipo”, señaló.

La victoria, por tanto, tuvo varias capas. Está el título, está el playoff contra Rahm, está la confianza que puede darle de cara al Masters y está, sobre todo, ese trasfondo personal que no quiso compartir, pero que convirtió la celebración en algo mucho más profundo que una simple explosión competitiva.

Resultados finales del LIV Golf Sudáfrica