
Por Pablo Aparicio, caddie del Circuito Europeo
Estás Seve en el mismo sitio que ayer, pues ya pasaste a la historia estando vivo y ahora vuelves a pasar…
Un sábado como hoy de mediados de Mayo del 95, ofreciste un 66 en el Club de Campo para levantar el trofeo un día mas tarde. Nunca contemplaste nada que no fuera ganar allí y en cualquier parte. Y lo conseguiste. Venciste hace décadas en el tomar para siempre el liderazgo del golf mundial; y el liderato eterno del carisma que tú te fabricaste. Sabías lo que hacías y orientaste tu voluntad.
Sacamos el puño por ti, recordamos tus conversaciones… Aquella en Alemania, donde recordabas cuando saliste de Madrid hacia USA a mediados de los 80 y tras tocar Atlanta, Los Ángeles, volar a Tokio, después Londres y volver a Madrid, de Este a Oeste, por el lado contrario al que habías salido, tu peor puesto había sido segundo…
Animal golfístico y caracter firme. Pedreña entre tus sienes. Siempre preguntabas a todos por los padres, recordando cómo ayudaste al tuyo en sus labores de jardinería, vocación que heredaste. Ahora estás ya en el jardín, paz de los tiempos.
Pocas comparaciones en cuanto a expectación, hasta el extremo de que en un British Open, casi no llegas al campo. Tu propio coche en el atasco rodeado de una multitud que quería verte y vibrar con tu golf. Al final, hasta en la carretera sacaste tu ingenio, saliendo del coche y parando una moto que te hizo adelantar la caravana, con tus zapatos blancos bajo el brazo. Llegaste allí y llegaste a todos los lados. A la meta hoy, dejando la estela brillando con trazos indelebles.
Hoy va a ser en el Open de España una tercera vuelta de silencio. Habrá una tarjeta blanca llena de birdies esperando tu firma y un lazo de seda negra rendida de Honor. Severiano.
Pablo De Luxe.


