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“No le puedo pedir más a mi cuerpo”

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Alejandro Cañizares ha terminado el Qatar Masters feliz, muy feliz. Nada más firmar la tarjeta de 69 golpes, asegurando así la octava posición en solitario, el español atendía a Tengolf con una mezcla de satisfacción y orgullo. «Estoy muy contento, la verdad. Tal y como estaba hace apenas tres semanas no puedo pedir mucho más…». No hay que olvidar que este top ten se une a la duodécima posición que cosechó en Abu Dhabi.

Cañi cometió el primer bogey del torneo en su hoyo 57. Un cruel tripateo en el hoyo 3 terminaba con su marcha inmaculada y complicaba aún más una empresa ya de por sí épica. Tanto es así que una vez conocidos todos los resultados, el andaluz habría necesitado 64 golpes, una vuelta que no se ha visto en toda la semana en el Doha Golf Club, para forzar el desempate con Branden Grace. Cierto es que son cuentas de la lechera, porque nunca sabremos cómo habría terminado Grace de haber contado con un jugador por delante poniendo un resultado exigente. Nunca sabremos, por ejemplo, si teniendo que cazar a un rival habría pegado el mismo tiro descomunal que se sacó en el 16.

En cualquier caso, Cañizares lo intentó con todas sus fuerzas. Peleó y le puso mucha garra. Un día más, como ayer, no pudo contar con su juego A, lo cual no deja de ser otra noticia positiva de este torneo. «No le he pegado bien a la bola y aún así he hecho siete menos viernes y sábado. Eso es bueno», señaló.

Alejandro firmó unos segundos nueve hoyos bravos, con birdies en el 10, 12 y 14, momento en el que pareció que podía engancharse a la victoria, y 18. En cualquier caso, necesitaba un final aún más demoledor. Además, por detrás Grace lo ponía aún más difícil. El par en el hoyo 16, donde hoy se ha restado mucho al campo le dejaba ya de manera definitiva sin opciones.

El 2015 comenzó con muchas dudas para Cañi. Muy tocado en la espalda no sabía siquiera si podría llegar a Abu Dhabi. Ahora, el balance es de dos torneos y dos top 12. «No le puedo pedir más a mi cuerpo», sentenciaba.