Nuevo capítulo en el engorroso problema médico que está sufriendo Álvaro Quirós en esta Gira del Desierto. Al de Guadiaro le cambiaron ayer el tapón de la nariz en el hospital, con el consiguiente dolor, tanto al extraer el usado como al incrustar el nuevo. En todo caso, ha podido dormir mucho mejor, lo que ya es importante, pensando en el torneo, donde todavía tiene mucho que decir.
El momento delicado: el médico que le atendió ayer en Doha también le prohibía jugar al golf… Y además le explicó que podía intervenirle la nariz para cerrar definitivamente la herida que sangra, pero en quirófano y con anestesia general. Sin embargo, su médico de España, el doctor Cariñanos, que fue quien le operó la nariz hace mes y medio, se lo ha desaconsejado. El jugador, claro, está hecho un lío, pero se queda con la ‘medicina española’.
Así que el plan es el siguiente: Álvaro se marchará a España el sábado, una vez finalizado el torneo. El mismo domingo será intervenido en Sevilla por Cariñanos en una sencilla operación de cauterización que no debe pasar de los veinte minutos y el mismo lunes podrá estar pegando bolas en el Real Club de Sevilla para ver cómo se encuentra. Y si no hay novedad, el martes estará volando hacia Dubai, para disputar el Desert Classic en el Emirates Golf Club.
«Más que el dolor y las molestias, que también, lo que más me tiene descolocado es el trajín. Dándole vueltas todo el tiempo a este tema, que si me operan con anestesia general, que si no, que si me voy a España…», nos explicaba el jugador pocos minutos antes de salir a disputar la tercera ronda.



