Álvaro Quirós (+1) y Sergio García (+3) se han complicado sobremanera en la primera jornada del Omega Dubai Desert Classic. Y no es sólo por el resultado, por encima del par y lejos desde luego de lo que puede esperarse de estos dos jugadores, sino también porque nada más empezar se han quedado ya muy lejos de la cabeza. De una cabeza, además, donde ya anda perfectamente instalado, o al menos merodea, el grueso de los favoritos. Y no será nada sencillo que todos ellos flaqueen en bloque…
La cuestión es que en el Emirates Golf Club, tal y como está preparado, se pueden hacer muchos birdies, porque los greenes no pueden ser más nobles. No puede rodar mejor la bola, dicho de otra manera. Pero, por otra parte, quienes no vayan por el sitio, van a sufrir con toda seguridad desde un rough peleón. En esa tesitura, esos mismos greenes se convierten en terribles enemigos, pues están muy rápidos (12,8 en el stimpmeter el lunes…) y no es fácil dejarla cerca en las recuperaciones…
Eso es lo que les ha pasado a los dos españoles que partían en el turno matutino. Eso y algo más, porque la realidad es que ha sido para ambos una jornada complicada en casi todas las parcelas del juego.
Sergio venía relativamente bien después de los primeros nueve hoyos (salió por el 10), dos menos hasta ese punto. Quizá no estaba pegando muchos y grandes golpes, y alternaba momentos excelentes con otros más grises, pero se las arreglaba para hacer resultado. Sin embargo, su juego comenzó a desmoronarse paulatinamente, hoyo a hoyo a partir del 2, hasta completar unos segundos nueve en 40 golpes.
A Álvaro, por su parte, se le ha visto fuera de punto en los greenes. Tres putts al 18 tirando para eagle, otros tres a continuación en el 1… Basta con explicar que el de Guadiaro no ha podido hacerle un birdie a ninguno de los cuatro pares 5 del campo. Mañana lo van a tener ambos muy complicado, aunque siempre hay que confiar en la reacción.



