Pablo Larrazábal (-9) comenzaba hoy del mismo modo que viene jugando casi todos los días en esta Gira del Desierto. Es decir, con un juego largo más que aceptable, cuando no realmente brillante, al que no termina de sacar rendimiento. De este modo volvía a fallar un putt corto de birdie en el 10 (empezaba por ahí su vuelta) y otro para salvar el par en el 12…
Sin embargo, y ni el propio jugador encuentra la explicación, a partir de ese momento todo cambiaba. Embocaba uno de tres metros en el 13 y el panorama se transformaba hasta el punto de encadenar cinco birdies consecutivos (entre los hoyos 18 y 4). «Y en el cuarto que ni he tirado a meter, sino a acercar… Ahí he pensado, hombre, a ver si esto significa que todo ha cambiado, pero después de hallado alguno corto y me quedo con una sensación algo extraña», aseguraba al acabar la vuelta.
Y hay muchas maneras de celebrar un excelente 66, su mejor ronda desde el domingo del KLM Open el pasado mes de septiembre. Una de ellas, probablemente la más atípica, es haciendo público ante los medios internacionales (de un modo festivo y desenfadado, no nos volvamos locos), tu compromiso de boda. Gala, su novia, precisamente se ha incorporado a la Gira aquí en Dubai para asistir a la mejor vuelta del jugador catalán en 2015.



