Pablo Larrazábal (-7) ha completado una magnífica tercera ronda en el Commercial Bank Qatar Masters. Tarjeta de 67 golpes e importante estirón en la tabla. Porque además, aunque las condiciones de juego son casi perfectas, las banderas están puestas prácticamente todas con sal y pimienta. De US Open. Quien quiera birdies va a tener que ajustar muy bien los tiros.
Cuando el jugador español estaba en el hoyo 12, y en una acción que resulta realmente peculiar, llamó a un árbitro y, cuando este esperaba una consulta sobre el desarrollo del juego, lo que Pablo hizo fue felicitarlo por la colocación de las banderas. Le dijo expresamente que felicitara a quien o quienes hubieran tomado la decisión. Hay que aclarar que en ese momento Larrazábal marchaba solo una abajo en el día, o lo que es lo mismo, que no se había dejado llevar por la euforia de un gran registro, que en efecto terminaría firmando al final con birdies en los hoyos 13, 14, 16 y 17. Y aún se le escapaba un putt corto en el 18 para haber redondeado la jornada…
«Son banderas de gran torneo. En todos los años que llevo en el circuito europeo no habia visto algo así.Y se agradece, porque demasiadas veces el juego se convierte en una competición de putt en los greenes y aquí hay banderas que te hacen pensar, y mucho, con un wedge en las manos», sentenciaba al acabar la vuelta.



