¿Se puede o no se puede remontar una de esas jornadas en las que uno viene calentito porque nada termina de salir como debiera? Se puede, claro que se puede.
Emiliano Grillo se subió al tee del hoyo 12 con un parcial de dos arriba y la clara sensación de que no era el día. Pero cayó un putt y apareció una lucecita al final del túnel. Después cayeron seis putts más, así hasta firmar un final de vuelta con siete birdies consecutivos. El argentino debe disfrutarlo como merece, porque esto tampoco ocurre todos los días. De hecho, nunca lo había conseguido hasta el día de hoy. «Una vez creo que hice siete u ocho seguidos en una vuelta de prácticas», recuerda.
Afortunadamente, teniendo en cuenta su edad (sólo tiene 22 años) y, sobre todo, el nivel de puntería y eficiencia que es capaz de mostrar con ese swing tan natural, aún le quedan probablemente cientos de homenajes que darse bien metido en su burbuja.
– Pablo Larrazábal (-3) no da crédito. Hoy, hasta siete bolas han lamido el hoyo sin atreverse a entrar. Esta es la esencia de la historia de su golf en lo que llevamos de año. Porque el catalán está sacando adelante vueltas bastante sólidas, pero le falta el remate que separa a los buenos de los muy buenos. Hoy, sin ir más lejos, ha cazado 16 greenes en regulación. «Al final tendré que coger el putt de escoba aunque lo vayan a prohibir», exclamaba hoy tras entregar la tarjeta entre bromas y a la desesperada.
– Rafa Cabrera Bello (-2) se ha soltado el pelo en el tramo final, con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos. En general, tras unos primeros nueve hoyos erráticos, ha reaccionado muy bien por la segunda mitad del recorrido, que ha gestionado en 32 golpes, cinco menos por este tramo, por lo que el canario se marchaba al hotel con ganas de pelea y con excelentes sensaciones.
– Lee Westwood (-7) ha comenzado como un tiro el torneo, así que en la improvisada rueda de prensa que ha ofrecido tras entregar su tarjeta, ha dado tiempo para todo. Por ejemplo, para comentar cómo salvó estas navidades a un hombre de morir ahogado… «Estaba en una tumbona (ahora vive en Florida), recuperándome de una resaca, cuando oí la vos de un hombre pidiendo ayuda en el agua. Pero no fue tanto como contaron los medios, ni tampoco tuve que tirarme a unas aguas llenas de tiburones… Simplemente hice lo que hubiera hecho cualquiera: lo saqué del agua y le ayudé a expulsar el agua que se había tragado».
– Olazábal (PAR) ha dado otra lección de pundonor. Conviene apuntarlas todas. Sobre todo pensando en que un niño (o a lo mejor no tan niño) pueda leer estos trazos a vuela pincel de una jornada de golf… El vasco ha sufrido lo indecible con el juego largo y sólo ha cogido nueve greenes, pero ha sacado adelante siete recuperaciones y ha terminado firmando un trabajadisimo empate con el campo con un birdie en el 18.
– Jordi García Pinto (-2) sigue mostrando una línea muy seria. Otra vuelta bajo par sin aspavientos y, lo que él más valora, manteniendo una línea muy estable de juego. Porque en la máxima categoría del golf continental es esto lo que al final te permite ganarte los derechos de juego año tras año.



