El proceso de clasificación de Europa para la Solheim Cup concluyó este domingo con el AIG Women’s Open y ya hay ocho golfistas que están metidas en el equipo de manera automática. Son Charley Hull y Esther Henseleit, mediante la lista de puntos del Ladies European Tour, y Celine Boutier, Maja Stark, Linn Grant, Leona Maguire, Carlota Ciganda y Madelene Sasgtrom por el ranking mundial. En lo que respecta a las golfistas clasificadas de manera directa, hay dos cambios respecto a Finca Cortesín hace un año. Henseleit y Sagstrom entran en lugar de Georgia Hall y Anna Nordqvist.
El equipo de la Solheim, como ya saben todos ustedes se compone de doce jugadoras, por lo que aún falta por conocer los nombres de las cuatro que completarán la escuadra del Viejo Continente. La capitana Suzann Pettersen las dará a conocer este lunes a las cinco de la tarde, hora peninsular española. Sólo hay que esperar unas horas, pero ya conocen cómo funciona el periodismo y en su ansia por tratar de adelantar lo que va a suceder.
En este artículo realizamos una predicción sobre esos cuatro nombres que saldrán de la boca de la carismática noruega. Hay dos que son realmente sencillos. Están en la mente de todos. Precisamente, las citadas anteriormente. Tanto Nordqvist como Hall, dos pesos pesados del equipo, se han quedado fuera por muy poco y estarán sin ninguna duda en Virginia dentro de tres semanas. Así las cosas, quedan otras dos plazas por adjudicar y aquí sí hay más dudas.
Podríamos decir que las candidatas que se han estado barajando en las últimas horas han sido unas ocho: Nanna Madsen, Alexandra Forsterling, Albane Valenzuela, Gemma Dryburgh, Caroline Hedwall, Emily Pedersen y Jodi Ewart. Por desgracia, más allá de Carlota, ninguna otra española han conseguido meterse en la batalla final por estar en la Solheim. De esas siete, sólo pueden quedar dos.
Hedwall viene a ser algo así como el Poulter de la Solheim. Su actuación en Finca Cortesín fue decisiva el domingo, tiene muchísima garra y gusta a Pettersen, pero sus resultados en 2024 han sido muy pobres. No ha jugado ni un sólo torneo del LPGA, ni un Grande y apenas ha sumado un top 10 en el LET. Queda, por tanto, automáticamente descartada.
Jodi Ewart ha fallado los últimos cinco cortes y ya se quedó fuera en el último momento en Finca Cortesín, ya que a Pettersen no le termina de convencer. Es una jugadora fiable, pero necesitaba hacer mucho más en las últimas semanas para ganarse un sitio.
Nanna Madsen ya jugó la Solheim hace dos ediciones y rindió a un magnífico nivel. La danesa parece estar recuperando su mejor estado de forma en las últimas semanas, pero aún así sus resultados en 2024 son demasiado discretos. Ha sido décima en el British y fue octava hace dos semanas en Canadá, pero falló en los Juegos y falló el corte en los tres Grandes anteriores. Tiene mucho birdie y está bien considerada, pero necesitaba algo más para derribar la puerta.
Gemma Dryburgh sí estuvo en la Solheim Cup de 2023 en Finca Cortesín, aunque su participación fue menor. Jugó sólo dos puntos, un fourball con Sagstrom y el individual. Empató los dos. De nuevo, sus actuaciones más recientes no han sido buenas. Ha fallado siete de los últimos diez cortes, incluido el British, Escocia, no participó en los Juegos y su mejor resultado en un Grande este año fue 17ª en el Evian. Su último top 10 en el LPGA fue en marzo.
Alexandra Forsterling ha hecho casi todo lo que ha podido para estar en la Solheim Cup. Ha ganado tres torneos en el último año en el LET, incluido un Aramco, sin embargo sus actuaciones en el LPGA Tour y en los Grandes no ha sido buena. Ha jugado once torneos del circuito americano y su mejor resultado ha sido un 27º. Pettersen ya dejó claro que quería a jugadoras curtidas en el LPGA Tour. Ha sido el gran hándicap de Forsterling, aunque nadie duda de que más pronto que tarde estará en el equipo.
Así las cosas, las dos elegidas de Pettersen serán Emily Pedersen y Albane Valenzuela. Pedersen es una debilidad de Pettersen. Así lo demostró en Finca Cortesín jugando los cinco puntos. Su actuación, además, fue muy buena, ganando 2,5 puntos. No ha tenido un buen año, pero tampoco ha sido un desastre. Ha conseguido dos top 10 en torneos del LPGA más otros dos en torneos de Aramco. Sus resultados en los Grandes han sido malos, pero se confía ciegamente en su capacidad de birdie y en su conexión con otras jugadoras. Es una golfista que hace vestuario.
La gran novedad y la apuesta de este año será Albane Valenzuela. Será la primera golfista de la historia de Suiza en la Solheim Cup. Se ha quedado muy cerca de clasificarse y sus resultados son un ejemplo de solidez y consistencia. No es la jugadora con más birdie, pero ser confía mucho en ella para los foursomes. Ha quedado segunda este año en Tailandia en el LPGA Tour y ha sumado once puestos entre las 30 mejores en 22 torneos. Sólo ha fallado tres cortes y ha hecho buen papel en algunas citas importantes: 20ª en el British, 20ª en Escocia, 13ª en los Juegos y 22ª en el Evian. Es un prodigio de regularidad.
Estas son nuestras dos apuestas con sus argumentos correspondientes, aunque la última palabra, como es lógico, la tendrá Suzann Pettersen. Por cierto, apunten este nombre para los próximos años: Nataliya Guseva. La rusa es muy joven, pero su ascenso en el ranking mundial en el último año ha sido meteórico. Está ya entre las cien primeras y tiene ya muy buenos resultados. Fue segunda en Portland y sexta en Canadá y en el JM Eagle. Esta Solheim le llega quizá un poco pronto y sin haber demostrado aún cosas en los Grandes. Quién sabe si otro gallo hubiera cantado de haber jugado en Escocia, Juegos o British. Sus estadísticas son muy buenas, tiene mucho birdie, es larga y muy sólida. No la pierdan de vista para 2026 si mantiene esta evolución.



