
Europa sigue mandando en el marcador de la Solheim por un punto de diferencia (5,5-6,5) tras la disputa de los foursomes matutinos del sábado, en los que el equipo americano se ha anotado su primera victoria parcial (2,5-1,5). La incertidumbre, en todo caso, es máxima porque las fuerzas están muy igualadas. No hay gobierno de nadie, se juega a cara de perro…
Estados Unidos necesitaba reaccionar y Meg Mallon, su capitana, había planteado muchos cambios respecto a los foursomes del viernes. Lógico y normal. El repunte es un hecho, pero todos los partidos se han decidido al final (dos han llegado hasta el 18 y otros dos se quedaron en el 17), lo que da una idea de la lucha feroz planteada en todos los frentes. Los greenes estaban un poquito más tiernos (es posible que se regaran convenientemente en vista de la exageración de la primera jornada), pero sólo un poquito. Y las americanas hoy han pateado mejor ante una Europa muy dura de pelar. Señores, hay Solheim de verdad para dar y tomar. Mientras sea así crecerá el prestigio y la popularidad del evento en progresión geométrica.
Sin duda alguna el momento cumbre de la jornada matutina fue el hoyo en uno de Anna Nordqvist en el 17, que dejaba finiquitado el partido. Así se ganan hoyos y partidos, y lo demás son tonterías…
Morgan Pressel y Jessica Korda contra Anna Nordqvist y Caroline Hedwall (2 y 1 Europa)
La pareja sueca comenzó con mucha seguridad y precisión, con Hedwall de nuevo como estilete. Sin embargo, nunca consiguieron dominar con claridad el duelo, entre otras cosas porque Nordqvist seguía fallando demasiados putts desde distancias más bien cortas, exactamente igual que el viernes por la tarde. Así, hasta llegar al punto de una igualdad absoluta. El momento de Nordqvist, en realidad, estaba por llegar… La fornida nórdica embocaba un putt de un metro para birdie en el 16 que ponía por delante a la pareja europea, y acto seguido firmaba un impresionante hoyo en uno en el 17, par 3, que desactivaba por completo la resistencia americana. Antes un hecho así sólo te queda sacar la bandera blanca…
Anna pegó un hierro 7 de algo más de 160 metros y desde el tee en alto del 17 del Colorado Golf Club. El tiro era exactamente el que demandaba la situación, con una bandera tan retrasada: a las nubes, para evitar que la bola se fuera por detrás y clavado de distancia. La sueca ha hecho historia además de ganar el punto, puesto que es el primer hoyo en uno de la historia de la Solheim.
Stacy Lewis y Paula Creamer contra Azahara Muñoz y Karine Icher (1 arriba Estados Unidos)
Por momentos revivimos algunas sensaciones de Medinah… El caso es que la pareja americana comenzó a poner tierra por medio a partir del hoyo 4, que fue donde Creamer embocó su primer puro de la jornada. Un prodigio de putt. Paula anduvo inspiradísima en los greenes, embocando putts de media y larga distancia como el que cose. A su lado, Lewis también mejoró sus prestaciones del viernes. Pasado el 10, todo parecía perdido, con una ventaja de cuatro hoyos para las americanas. Pero ellas, Azahara y Karine, secundadas por la vicecapitana Annika Sorenstam desde una prudente segunda fila, creyeron en el milagro. Y perseveraron, llegando incluso a empatar el duelo con un golf de altura. A base de birdies. Dos putts magníficos desde unos cuatro metros, uno de la española en el 16 y otra de la francesa en el 17, mantuvieron las espadas en todo lo alto hasta el mismo tee del 18. Pero allí se fraguó un durísimo final de vuelta cuando Icher falló la salida a un bunker. Desde ese punto todo fueron errores, acuciadas como estaban por la situación. Fue nadar para morir en la orilla, pero estos sucesos son los que hacen callo.
Brittany Lincicome y Lizette Salas contra Catriona Matthew y Caroline Masson (Partido empatado).
La pareja americana dominó durante buena parte de la mañana este partido. Lincicome y Salas parecían por momentos infranqueables, muy bien compenetradas y muy sólidas en todas las parcelas del juego. Sin embargo, Masson está demostrando que está hecha de la pasta de las campeonas. Nunca pierde el norte y su golf siempre puede deparar un cambio radical de la situación. Y Matthew echo mano de toda su expericiencia para no desesperar. Alemana y escocesa empataron en el último suspiro, con un tirazo de cinco estrellas de Masson en el 18 y un buen putt de Matthew para rubricar el birdie y las esforzadísimas tablas finales.
Michelle Wie y Brittany Lang contra Suzann Pettersen y Beatriz Recari (2 y 1 Estados Unidos)
El dominio sin paliativos de las europeas fue la nota característica de este duelo durante la primera mitad de la vuelta. Pettersen y Recari parecían tener todo bajo control, aunque nunca llegaron a tomar una ventaja decisiva. Parecía cuestión de tiempo, entre otras cosas porque nadie esperaba que Lang fuese capaz de llevar todo el peso de la pareja durante toda la vuelta. Pero así fue. No se puede ser injusto con Wie, porque al fin y al cabo un foursome en cosa de dos, pero lo cierto es que siempre era la misma jugadora, Lang, la que aparecía salvar puntos o sumarlos, sobre todo en los greenes, donde ha estado sencillamente fantástica, casi al nivel de Creamer.


