El momento más amargo de Davis Love III como capitán de la Ryder Cup fue también el más dulce y emotivo de José María Olazábal. Tras un domingo que quedará para siempre en los anales de la historia del deporte, Europa remontó en los individuales un torneo que estaba perdido y se hizo con la victoria. El capitán español, que después sería reconocido con el Premio Príncipe de Asturias, acabó en un mar de lágrimas recordando a Seve Ballesteros. Aquí les dejamos ese precioso momento.


