Maja Stark es Grande. A sus 25 años ha ganado la 80ª edición del US Women’s Open 2025 y levanta el primer Major de su carrera. La sexta sueca de la historia en ganar una de las grandes citas del golf mundial (Annika Sorenstam, Anna Nordqvist, Pernilla Lindberg, Liselotte Neumann y Helen Alfredsson). Desde 2006 que no ganaba una europea este torneo, precisamente desde que lo hiciera Sorenstam.
Stark lo ha hecho a su modo, sin grandes aspavientos, sin llamar la atención, pero como un depredador que una vez que ha cogido a su presa ya no la suelta. Se ha terminado imponiendo por dos golpes de diferencia. No ha sido la mejor en ninguna faceta del juego, ha sido la mejor en el general del torneo, eso es lo que cuenta. Ninguna le ha hecho verdadera competencia.
El momento clave llegó en la undécima bandera de Erin Hills, eran las 22:56 hora española cuando Maja daba un golpe de la mesa. La que fuera alumna de Oklahoma State embocaba en el hoyo 11 un putt de cuatro metros que le aupaba al ocho bajo par. En ese mismo instante, Nelly Korda fallaba un putt de par desde una distancia similar. Abría una brecha de tres golpes que a la postre sería definitiva. Tres hoyos después ponía el sello definitivo con un gran birdie en el 14 tras un segundo golpe que iba al fondo del green y que recogía hasta quedarse a cuatro metros de bandera. Se quedaba a las puertas del eagle, pero el birdie cerraba la puerta a sus rivales, que sufrían por sacar los pares adelante.
Todo sea dicho Maja ha tenido también la suerte que necesitan las campeonas. Un gran bote a una errática salida en el hoyo 5 le ha ahorrado un buen lío y un swing que no ha sido bueno desde el tee del seis ha terminado a tres metros de la bandera. Ha aprovechado el golpe de fortuna y ha hecho el primer birdie de la jornada que le devolvía el liderato en solitario. No lo soltó más.
No pudo ser. El primer Major español tendrá que esperar, no parece que mucho tiempo, pero tendrá que esperar. Julia López (+1) ha notado la tensión lógica de afrontar por primera vez una situación así. Eso sí, no se ha dejado llevar en ningún momento pero un doloroso triple bogey en la última bandera le ha sacado de un puesto entre las diez mejores. La de Benahavís arrancaba con los nervios lógicos, el juego corto le ha jugado una mala pasada en los hoyos 2 y 3 que le provocaban sendos bogeys. Aunque lograba un birdie en el hoyo cinco volvía a tropezar en el 7 y en el 8. Ha mantenido el temple y llegaba a la última bandera dentro de las diez mejores del torneo. Sin embargo, un durísimo ocho en la bandera final le ha relegado hasta la decimonovena posición. Vuelta de 79 golpes que es todo una lección y aprendizaje. Es la primera gran ronda final de su carrera. Habrá más, no tengan dudas.
Cómo se ha defendido este fin de semana Erin Hills. El liderato el viernes por la noche estaba en ocho bajo par y ha terminado en siete. Greenes muy rápidos en unas superficies que son realmente onduladas y muy difíciles de controlar. Un campo largo con un desnivel que hace muy difícil controlar la bola y con muchos tiros ciegos desde el tee. Un cocktail más que interesante.
Si el año pasado Nelly Korda (-5) se imponía en el Chevron y Maja terminaba segunda, este año la aventura ha terminado exactamente a la inversa. La Número Uno del Mundo no es campeona del US Women’s Open, más allá del buenhacer de Stark, por la poca finura que ha tenido con el putter este domingo. Ha jugado muy bien en el resto de facetas de su juego. Aún así ha terminado segunda en Erin Hills empatada con Rio Takeda (-5) en lo que ya es su mejor participación en este torneo.
Carolina López Chacarra (+7), segunda española que quedaba en liza, se ha despedido con una tarjeta final de 76 golpes. La madrileña ha cerrado el primer Major de su carrera en una notable 36ª posición. Los focos se los ha llevado Julia, pero Carolina cierra un gran US Women’s Open.



