
Jason Day (-7), primer líder sólido; Tiger Woods está jugando ahora mismo
Sergio García (-2) ha tenido un buen arranque en el WGC Bridgestone Invitational. Ha firmado una vuelta de menos a más, aguantando la batalla al campo cuando más cuesta arriba se pone, es decir, en sus primeros nueve hoyos, y acabando como una moto por la segunda parte. De hecho, se ha quedado sin hoyos cuando más fino estaba jugando…
El de Borriol arrancaba con un bogey en el hoyo 5, su único tropiezo del día. Se marchaba al rough desde el tee (par 3) y fallaba un putt de tres metros para par tras el approach. El resto de sus recuperaciones (5) han sido sensacionales. El putt de par más comprometido que ha tenido que embocar ha sido de poco más de un metro. Y es que Sergio ha estado fino en todas las parcelas del juego y muy brillante a partir del hoyo 8. Desde ese momento, sólo ha fallado dos greenes (13 y 14, y éste ha sido por centímetros. La bola se quedaba en el antegreen). En el 9 caía su primer birdie tras embocar un gran putt de unos cuatro metros.
Su final ha sido extraordinario. Ha cazado las cinco últimas calles y ha cogido los cuatro últimos greenes. El putt más lejano de birdie que se ha dejado en este tramo ha sido de siete metros en el hoyo 17. De hecho, ha podido caer algún birdie más en la vuelta. En el 12 tenía una opción de dos metros, en el 15 de tres y medio, en el 8… Sergio podría haber terminado sin grandes estridencias en el nutrido grupo de -4 que persigue al sólido primer líder del torneo, Jason Day (-7). El australiano vuelve a sobresalir en una gran cita. No deja de sorprender.
Decimos que a Sergio se le ha hecho corto hoy Firestone y no sólo porque se haya quedado sin hoyos cuando mejor estaba jugando, sino también físicamente. Ha sido uno de los pegadores más largos de la jornada. A expensas de que acaben todos los jugadores, marcha tercero en distancia justo por detrás de Álvaro Quirós. La clave, al margen de que el castellonense sea habitualmente muy largo, está en las condiciones. Los cielos en Akron están cubiertos y el campo está blando. La bola corre poco. Sergio es uno de los pegadores más largos del mundo de vuelo y en los campos que no están tan duros saca ventaja respecto a aquellos que consiguen mucha rodada.
Precisamente, lo blando del terreno está haciendo que se vean resultados muy bajos. El campo está más largo, pero el rough entra algo menos en juego y, sobre todo, las bolas se paran razonablemente bien en los greenes. Al margen del citado Day, con siete bajo par, de los golfistas que ya han terminado su vuelta (39), 24 lo han hecho bajo par.
De los nombres más ilustres, hay que destacar los finales de Westwood y Mickelson (-3); Donald, Ogilvy y McIlroy (-2); McDowell, Mahan, Els y Oosthuizen (+1); Yang y Goosen (+2), Francesco Molinari y Furyk (+3) y Schwartzel (+4).
En estos momentos, están jugando los otros dos españoles en liza, Miguel Ángel Jiménez y Pablo Larrazábal, así como Tiger Woods.


