La próxima semana comenzará el año 19 de los Playoffs de la FedEx Cup. Muchas cosas han pasado desde 2007. Sin embargo, hay una que no ha sucedido. Ningún jugador se ha clasificado todos los años para disputar al menos el primer Playoff. Los que han estado más cerca son Adam Scott, que detuvo el contador en 16 años consecutivos (2007-2022), y Matt Kuchar, que alargó la secuencia un año más, 17 temporadas (2007-2023).
Así las cosas, la mejor racha en activo en estos momentos pertenece a Jason Day. El australiano sólo se perdió el primer año. Desde 2008 se ha clasificado cada temporada. Es decir, suma 17 consecutivas, aunque en realidad hay que contar ya 18 porque está clasificado de facto también en esta ocasión. Ocupa el puesto 37º y ni siquiera está jugando el Wyndham Championship esta semana porque no lo necesita. Eso sí, tendrá que hacerlo bien en los dos primeros Playoffs, FedEX St Jude Championship y/o el BMW Championship, si se quiere meter en el Tour Championship, la gran final de la FedEX Cup. Como saben, la juegan los 30 mejores.
La conclusión de todo este maremágnum de datos y FedEX Cup es que Jason Day es el único que, de momento, puede presumir de haber alcanzado la mayoría de edad en los Playoffs. Es el único jugador que puede decir que los ha jugado en 18 ocasiones. Lo podrá decir cuando pinche la bola en el tee del 1 del TPC Southwind de Memphis la próxima semana, algo que ocurrirá salvo desgracia de última hora. Será su puesta de largo.
Sólo hay un jugador que puede compartir la puesta de largo con Jason Day. Curiosamente, se trata de otro australiano, cómo no, Adam Scott. Como decimos, el campeón del Masters de Augusta disputó los 16 primeros Playoffs de la FedEX, se lo perdió en 2023 y volvió en 2024. Si consigue jugarlos este año serán 18 ediciones, las mismas que Day. Eso sí, a diferencia de su paisano, Scott no lo tiene ni mucho menos garantizado, más bien lo tiene muy difícil. Ha llegado al Wyndham muy necesitado. Está más allá del puesto 80º y, como mínimo, tendrá que acabar tercero empatado con un solo jugador para tener alguna opción matemática de jugar la próxima semana. Su puesta en escena ayer, con una tarjeta de 67 golpes, metido en el top 10, fue brillante, pero necesitará algún giro de tuerca más para poder celebrar junto a Day su puesta de largo.
El penúltimo clavo ardiendo para los chicos del DP World Tour
Hay otra racha de Adam Scott que también está en peligro y que todavía es más impresionante. Lleva desde 2001 acabando todos y cada uno de los años entre los 50 mejores del ranking mundial. No significa que siempre haya estado metido en este top, ya que de hecho se ha salido en alguna que otra ocasión, pero siempre, a 31 de diciembre, estaba entre los 50 mejores. Es una barbaridad. Si no se mete en los Playoffs este espectacular secuencia estaría en peligro, ya que el australiano ocupa ahora mismo el puesto 45º del mundo. Está muy al límite y si no juega los Playoffs se puede dejar algunas posiciones de aquí a diciembre. Bien es cierto que si no accede a esta fase final, seguramente lo veremos en algunos de los torneos de otoño con el objetivo de meterse en los primeros Designados del próximo año (Top 60 de la FedEX Cup). También tiene las tradicionales citas en Australia de finales de año para arreglar la situación si se le hubiera complicado en exceso.
En definitiva, muchos de los ojos están puestos en Scott esta semana y el motivo son dos rachas que casi podríamos calificar de icónicas, como casi todo lo que rodea a este extraordinario jugador.


