Es el punto más alto de Chambers Bay, el tee de arriba del hoyo 9, que se estrenará seguramente este viernes. Un buen lugar para subirse virtualmente después de cada jornada a darle vueltas a los hechos.
1. Una de las sentencias clásicas en la peculiar filosofía de la vida y el golf de Miguel Ángel Jiménez (69 golpes el primer día): «bajo par siempre es bueno; más bajo par, más bueno». Seguro que no le importará que añadamos una coletilla: «bajo par en una primera ronda de US Open, todavía más bueno». No es tan simple como parece, siempre hay algo más detrás de sus dichos rústicos y este debe traducirse así: «Pisha, no seas llorón y no te quejes de nada si le has ganado al campo».
2. Sigamos con Miguel. Indudablemente este es un campo más exigente de lo habitual en el aspecto físico por sus aparatosos desniveles. El propio Justin Rose confesaba que había acabado la ronda pegando malos golpes al acusar el cansancio. Pero el español terminaba su ronda con birdie en el 16, birdie en el 17 y pateando desde unos tres metros para birdie en el 18… Toda una fresca lechuga, entrado ya en la segunda mitad de su Siglo.
3. Sergio comentaba en las redes sociales después de la vuelta que los greenes no son de recibo para un gran torneo. Y también que él sólo estaba expresando lo que muchos pensaban y no decían. Quienes conozcan bien al de Borriol saben que esto es cierto: hubiera dicho lo mismo, o algo muy parecido, aunque hubiera acabado de líder. Es un tipo que no se corta y dice lo que piensa. Lo que cabe preguntarse es por qué siempre se las arregla para destacar el lado sombrío de las situaciones. Quizá sea discutible que este modo de ver la cosas le haga mal a su juego, pero es indiscutible que no le hace ningún bien, no suma.
4. Tiene más razón que un santo. Los greenes de Chambers Bay son esta semana el borrón de este peculiar y fantástico recorrido. Pero no están injugables y además hubo quien las enchufó desde cada esquina. Se trata de eso, de adaptarse cuanto antes y de poner la suerte de tu lado con una buena actitud, tal y como explicaba Stenson tras su demostración: «ser siempre positivo».



