Los ojos delataban el cansancio y la felicidad. La expresión de su cara era una mezcla de satisfacción y alivio. Alivio porque su ambición y sus expectativas siempre son altas y conquistar el US Amateur lo compensa todo. O casi todo. Josele Ballester tuvo la gentileza, bajo la organización diligente de la USGA, de atender a varios medios españoles casi dos horas después de su gran conquista en Hazeltine. Ahí, en una conversación por vídeo, habló de su nueva mentalidad, las lágrimas, el orgullo, la estrategia, su futuro como profesional, los cantos de sirena de LIV Golf y mucho más…
Primer campeón español del US Amateur en 129 años de historia. «Qué puedo decir. Aún no me lo creo. Voy a necesitar cómo mínimo un par de días para darme cuenta de lo que he conseguido. Todavía no lo he aceptado del todo. Ahora voy a disfrutar del momento, pero ser el primer español es un orgullo, una alegría y lo hace si cabe más especial», afirma a bote pronto.
Ballester está convencido de que una de las claves de su victoria esta semana radica en un cambio de mentalidad en el que ha estado trabajando en los últimos meses. «Tomé la decisión de jugar más agresivo y me está viniendo bien. Estoy tomando riesgos porque confío en mis capacidades y creo que es el camino. Aún tengo que mejorar eso sí en la aceptación de las malas cosas. En eso tengo todavía un margen».
La gran demostración de esa nueva mentalidad ha sido el US Amateur que ha completado. Ha pegado el driver cada vez, ha buscado las banderas, ha sido valiente. Si hay que morir, que sea con las botas puestas, puede ser su nuevo lema. No le ha ido nada mal, bien acompañado por ese mini driver que tanto le ha ayudado y que está montando con una varilla que Sergio García utilizó en su victoria en el Masters de Augusta de 2017.
Josele ha jugado para ganar el US Amateur bastante antes que en el hoyo 36. Él es consciente, aunque su reacción en los hoyo 35 y 36 para cerrar el partido ha sido sublime. «No me esperaba subirme al tee del 17 y no tener el partido ya ganado. En el 16 no he pegado un drive tan malo, pero el árbol me ha jugado una mala pasada. Cuando estaba en el 17 uno arriba y dos a jugar me he dicho que había que despertar: wake up golf. A ver si esto ahora se te va a escapar. Y la verdad es que he jugado dos últimos hoyos muy buenos», señala.
La pregunta del millón tiene que ver ahora con su futuro. La victoria en el US Amateur le garantiza jugar el Masters, el US Open y el Open Championship de 2025. Pero para hacerlo necesita mantenerse como amateur, a excepción del US Open que le mantiene la exención aunque se pase a pro. Es innegable que Ballester ha recibido ya cantos de sirena de LIV Golf, y especialmente del equipo que capitanea su buen amigo Sergio García. Los cantos de sirena ahora se pueden multiplicar por mil. En cualquier caso, Josele tiene claro a día de hoy que su objetivo es acabar la universidad el próximo mes de mayo. «Este triunfo cambia poco lo que tenía en mente. Ahora en un rato me voy a Arizona State para empezar el último curso. Quiero acabar la universidad y después de terminar valoraré las opciones de jugar que haya y tomaré una decisión», afirma.
Lo que parece intocable, al menos que los petrodólares digan lo contrario, es el Masters de Augusta. «Es un sueño hecho realidad poder jugar en Augusta. Es lo que siempre ha estado en tu cabeza desde niño. Tengo muchas ganas y me hace mucha ilusión. Además, llegaré mejor preparado que para el Open Championship del año pasado, con esa experiencia. Seguro que tengo tantos miedos y me siento más cómodo jugando delante de tanta gente», apunta. Cuenta las horas para vivir la experiencia del Masters.
Por último, respecto a la emoción que brotó de sus ojos al ganar el torneo, sobre el mismo green del 18, Josele señaló que eran «lágrimas de liberación, lo estaba soltando todo. No han sido tiempos muy buenos para mí, sobre todo respecto a mi familia. Me siento un privilegiado por lo que hago y donde estoy, pero no han sido meses fáciles. Esta victoria me provoca una felicidad enorme y los primeros de los que me he acordado han sido mi madre y mi padre».


