Joseba Torres apenas acaba de cumplir 23 años y está jugando esta semana el tercer torneo de su vida en el HotelPlanner Tour, el primero en España.
Pues bien, el de Hondarribia es séptimo del Challenge de España tras 54 hoyos y saldrá este domingo dentro de la famosa horquilla de cinco golpes que le dan al menos la oportunidad de pelear por la victoria. Jugará en el antepenúltimo partido de la jornada. Allá donde se cocinan las victorias.
En los dos torneos previos que ha jugado en el HotelPlanner Tour no sólo superó el corte, si no que terminó entre los 25 mejores en ambas pruebas (20º y 24º). No es moco de pavo la actuación del vasco. En apenas ocho días de competición se ha metido entre los ochenta mejores de la Road to Mallorca.
Los datos de Torres son más que respetables. Ha jugado once vueltas en el circuito y diez de ellas han sido bajo par: 71, 70, 69, 68, 71, 66, 67, 67 y esta semana 68, 68, 67. Una media de 68,363 golpes en once vueltas. 50 birdies y 3 eagles en 198 hoyos. Es un gran bagaje. Vuela bajo, pero además con mucha solidez. No ha estado cerca del triunfo todavía, pero es que tan solo lleva dos torneos en el circuito. Toca esperar si mañana se mete en el jaleo.
De momento, en Fontanals la ecuación le sigue funcionando a la perfección y demuestra que su actuación en las últimas semanas no son fruto del azar. A su tío Chema le tiene una gran estima y de hecho, el ganador de dos Masters le llevó la bolsa en la Final de la Escuela, pero Joseba está dejando claro que nadie le ha regalado nada y que está ahí por méritos propios. Los resultados hablan por sí mismos.
En la jornada del movimiento ha entregado otra sólida tarjeta de cuatro bajo par y con apenas un bogey en el hoyo inicial de la jornada. A partir de ahí, cinco birdies sin fallo. Especialmente fino ha estado en el tramo entre el 13 y el 16 con tres aciertos en cuatro banderas.
Sin duda, Luis Masaveu (-12) será este domingo la gran baza española para pelear por ser el sexto español en ganar esta prueba, pero que nadie saque de los cálculos a Joseba. Si algo ha demostrado es que él es muy difícil que baje el pistón. Que no se confíe nadie.
Sí que es cierto que más allá del botín de la victoria, que lógicamente sería impresionante, sí es importante que el golfista español intente sumar al menos un top ten que le permita jugar dentro de dos semanas en Dinamarca sin necesidad de una invitación de por medio y poder seguir así sumando puntos y experiencia.



