Maximilian Steinlechner (PAR) es uno de los nombres del año en el HotelPlanner Tour. No en vano, el jugador de 25 años marcha tercero en la general a falta de 18 hoyos para que concluya la temporada. Hace catorce meses era apenas un desconocido en el circuito, ahora asciende con todas las de la ley y con el radar de ser uno de los jugadores a seguir.
Un hoyo maldito le va a impedir pelear por el triunfo en la general. Firmó ¡12 golpes! en el hoyo 8 de Alcanada. El cortocircuito ha sido de órdago llegando a perder cuatro bolas por el camino. Ha comenzado la decisiva jornada a diez golpes de la cabeza, podría estar peleando el triunfo en Mallorca… y en el ranking anual.
Sin embargo, un hoyo no oscurece lo que ha sido el año de la gran explosión de la gran esperanza austriaca tras Sepp Straka. Hechuras de gran jugador responden sin dudar jugadores y miembros del tour. Nunca se sabe la evolución que puede tener el jugador nacido en Innsbruck, pero no son pocos los elogios que recibe. El triunfo en su casa, tres segundos puestos y otros dos top ten le avalan. En el torneo del DP World Tour celebrado en su país brilló durante 54 hoyos y finalizó en un más que positivo T22
Max se graduaba en North Carolina en 2023 y daba el salto definitivo al deporte que prácticamente le vio nacer. Recuerda tener un palo en la mano desde que es capaz de andar.
Su etapa como amateur, sin poder decirse ni mucho menos que fuera negativa, tampoco relució especialmente. De hecho, en sus cuatro años universitarios en Estados no cosechó ningún triunfo individual. En su país sí que logró ganar tres años el torneo Austrian Boys Stroke Play Championship y en 2019 quedó tercero en el Europeo Individual Amateur por detrás de Mattias Schmid y Euan Walker.
En 2023 pudo jugar algunos torneos del HotelPlanner Tour y aunque no logró la tarjeta para 2024, obtuvo una categoría menor, que unido a las invitaciones que recibió le ayudaron a conseguir definitivamente los derechos del Challenge Tour. En su año de fogueo logró también imponerse en el Alps Tour, su primer triunfo como pro.
Max finalizaba 2024, su primer año completo como profesional en el puesto 665 del ranking mundial. Ahora Max es el 213 del mundo, el segundo mejor jugador de su país en la clasificación después de Straka y con la ambición clara de seguir escalando.
¿Qué ha pasado esta temporada para dar semejante salto cualitativo? Obviamente es la conjunción de muchos factores, pero Max tiene claro el momento del año que la vida le cambió.
En concreto fue el 19 de enero de 2025. Max tomó la decisión de jugar el Mediclinic Invitational, torneo del Sunshine Tour en la previa del arranque de temporada del HotelPlanner Tour en tierras sudafricanas. Quería competir y salir de entrenar en indoor. Puede parecer una decisión lógica y normal, pero de hecho fue el único jugador del circuito que pidió una invitación para jugar ese torneo. Nadie más quiso o nadie más se atrevió. Tenía ganas y ambición de probarse en circuitos de cierta entidad.
El resultado fue que Max llegó, tocó la tierra de Mandela y venció. «No me lo esperaba la verdad, llegaba de la pretemporada y quería coger forma, no pensaba que pudiera ganar. Esa semana cambié totalmente de mentalidad, me di cuenta que podía competir con grandes jugadores y ganarles». Victoria y tarjeta del Sunshine que también le abrió las puertas a los torneos cosancionados.
Podría haberse quedado entrenando, pero decidió salir de su zona y competir en un escenario inesperado. «Quien sabe si en el futuro exploro vías de jugar otros circuitos, nunca se sabe, pero quizás lo haga». De momento en este 2026 es probable que no lo necesite, será jugador del DP World Tour a todos los efectos.
Consulta los resultados en directo del Rolex Grand Final supported by The R&A 2025



