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Ninguna promoción del Challenge Tour ha visto ascender a cuatro españoles al DP World Tour

La Armada busca (como mínimo) un póker histórico

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Sebas García (Photo by Octavio Passos/Getty Images)
Sebas García (Photo by Octavio Passos/Getty Images)

La final de la Road to Mallorca llega con aroma de historia. Nunca, en los treinta años del actual Challenge Tour, España ha colocado cuatro jugadores en el ascenso directo al DP World Tour. En 2006 se logró el récord con tres. Juan Parrón, Rafa Cabrera Bello y Álvaro Quirós firmaron la gesta por aquel entonces. En 2025, el golf español tiene ante sí la oportunidad de romper todos los techos. Igualarlo parece hecho, superarlo sería todo un hito.

Cinco españoles están entre los 45 clasificados que disputan esta gran final. Sebas García, Quim Vidal, Rocco Repetto Taylor, Adri Arnaus y Víctor Pastor. Dos de ellos —Sebas y Quim— ya tienen el pasaporte sellado al DP World Tour. El madrileño y el jugador de Terrassa han completado una temporada espléndida, con una regularidad que les ha permitido llegar sin presión a la cita balear.

Rocco Repetto Taylor, con 721,71 puntos y en el puesto 14º, tiene el ascenso prácticamente en la mano: incluso terminando último sumará 742,51, muy por encima del 21º clasificado (Anton Albers, con 580,18). Solo un vuelco inverosímil podría dejarlo fuera, pero este deporte exige concentración hasta que las matemáticas no cierren la posibilidad. El ítalo-español, que hace apenas cuatro meses debutaba en el circuito, ha sido una de las revelaciones del año. El malagueño mira hacia arriba, con un triunfo podría hacer top cinco del año.

La historia puede ser aún más grande. Los focos están sobre Adri Arnaus y Víctor Pastor, los dos que todavía sueñan con colarse en el selecto grupo de los veinte mejores del año, los que el domingo por la tarde recibirán la tarjeta del DP World Tour.

Arnaus, campeón en Alcanada en 2018, llega al torneo en el puesto 38º con 447,84 puntos. El vigésimo, Jamie Rutherford, suma 592,38 más los 20,80 mínimos que garantiza la final. Eso deja una diferencia real de 164,8 puntos. A Adri no le sirve un sexto puesto (160 puntos). A partir del quinto en solitario (200 puntos) las cuentas empiezan a cuadrar. Y si lo gana, entraría de cabeza y firmaría otro hito: ser el primer jugador en tres décadas que repite victoria en esta gran final.

Por su parte, Víctor Pastor parte desde el 45º puesto con 431 puntos. Sus opciones son mínimas, pero las matemáticas le mantienen con vida. La brecha con Rutherford es de 182,18 puntos, lo que obliga al cordobés a terminar al menos cuarto (240 puntos) para tener alguna posibilidad. Una heroicidad, pero el golf ha visto de todo en Alcanada.

Por arriba, Sebas García todavía conserva una opción de ganar el ranking anual. Está a 554,54 puntos del líder, JC Ritchie. Solo le valdría una victoria (640 puntos) y que el sudafricano se cayera del top ten. Desde 2010 ningún español gana la temporada del Challenge Tour. Sería la guinda de un pastel muy jugoso.

Por su parte, Quim Vidal, actualmente 12º con 787,43 puntos, también aspira a mejorar su posición. Un triunfo podría meterlo en el top 4 del año, lo que le abriría la puerta a más torneos en el calendario 2026.

En cualquier caso, los tres españoles ya ascendidos —Sebas, Quim y Rocco— miran hacia arriba: cuanto más alto acaben en la Road to Mallorca, más oportunidades tendrán en el DP World Tour.

El desenlace está servido: dos con el billete asegurado, uno con medio pie dentro y dos soñando con la machada. Si el domingo cae el cuarto ascenso, Alcanada entrará por derecho propio en la historia del golf español.