– El nombre de McGee, el joven irlandés que colidera el Challenge de Madrid, no deja de ser curioso: Ruaidhri. Es de orgine galélico y significa el «Rey del Pelo Rojo». Tal cual. McGee es un jugador que viene dando muestras de su talento y determinación hace tiempo. Tuvo una potente carrera como amateur y se sacó la tarjeta del Challenge Tour en 2013, tras llegar a la final de la Escuela en el PGA de Catalunya. Sin embargo, se lesionó en el hombro el año pasado y apenas tiene un par de torneos con exención médica en los que necesita ganar para solucionar todo, ya que su tarjeta es actual es muy mala.
– Aviso para aficionados despistados o dormilones: la jornada final se disputa con salidas por los dos tees, de tal manera que el partido estelar sale a las 10,20 de la mañana. Aunque no se está jugando demasiado rápido en El Encín, seguramente porque sus greenes revirados llaman a la precaución, antes de las tres de la tarde, si no hay desempate, debe haber ya un ganador.
– Juan Sarasti no ha tenido su día. Tarjeta de 74 golpes el viernes en tercera ronda y un interesante sábado por delante para rematar. No obstante, la actitud del donostiarra pocos minutos después de haber acabado su ronda era realmente positiva. De hecho, se cruzaba con Nacho Elvira, el líder, en la cafetería del hotel-casa club, y tras explicarle que no había tenido un gran día con el putter, aún le retaba con gracia: «cuidado, que mañana salgo a sólo seis golpes». Sarasti estaba precisamente analizando la vuelta junto a sus managers, Alicia Garrido e Íñigo Aramburu, y apenas le estaba costando quedarse con la parte buena. Y es que su semana, a falta de la ronda definitiva, hay que seguir calificándola con un notable, metido como está en el top ten. Que no sea por falta de actitud.
– Final de la tercera jornada a todos los efectos. No queda nadie en el campo, salvo Pablo Martín Benavides, que está en zona de prácticas de juego corto sacando unas docenas de bolas de la arena. El malagueño sigue acercándose poco a poco a su mejor versión. En la tercera ronda sumaba la nada despreciable cifra de seis birdies y un eagle, pero alternándolos con cinco bogeys.
– Se esperaba algo más de viento del que ha soplado. Y mañana también se espera que sople… Ya veremos. Si las condiciones de juego no empeoran hay que pensar que todo lo que no sea entregar al menos un resultado de setenta golpes te hará perder posiciones en la tabla.



