Inicio Grandes Circuitos Cuando Bobby Jones paró el tiempo hace 95 años en Sunningdale
El Senior Open se celebra esta semana en el Old course del Sunningdale Golf Club

Cuando Bobby Jones paró el tiempo hace 95 años en Sunningdale

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Hoyo 18 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club
Hoyo 18 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club

Cada vez que una gran competición llega al Old course del Sunningdale Golf Club (Sunningdale, Berkshire, Inglaterra), mucho más si se trata del Senior Open que se disputa allí esta semana, no queda más remedio que acordarse de una vuelta legendaria que se jugó en ese campo hace ahora poco más de 95 años (18 de junio de 1926).

Lo curioso es que no se trata de una ronda que decidiera el triunfo en un Open u otra competición de gran importancia; sino la primera de las dos vueltas clasificatorias (Sección Sur) para el Open de 1926. Era la primera vez que el Royal & Ancient había establecido las famosas ‘qualifying’ y allí estaba Bobby Jones buscándose un hueco en la 61ª edición del Open que días más tarde se disputaría en Royal Lytham & St. Annes y que el propio Jones ganaría…

¿Por qué se trata de una vuelta legendaria? Más allá del resultado final, que fue tan sorprendente (para la época) como magnífico, fue por el juego que desplegó el chico de East Lake, puesto que él mismo consideró tal ronda como la mejor de su vida y, ya en su día, fue objeto de extensas y apasionadas crónicas en numerosos medios británicos de la época. Sencillamente, había ocurrido algo que nunca se había visto.

Bobby Jones en Sunningdale en 1926. © Sunningdale Golf Club
Bobby Jones en Sunningdale en 1926. © Sunningdale Golf Club

Bobby Jones salió a jugar a las cuatro de la tarde del 18 de junio de 1926 junto a Rowland Jones, mítico profesional inglés que había jugado por primera vez el Open en 1893 y que en aquella época ya había cumplido los 55 años (Bobby tenía 24). El récord del campo era de 70 golpes y el joven estadounidense firmó un 66, aunque hay que insistir en que lo importante no fue el QUÉ ni el CUÁNTO, sino el CÓMO. Cogió todas las calles desde el tee y 17 greenes en regulación en un campo que era larguísimo en aquellas fechas, puesto que Bobby llegó a pegar en siete ocasiones el hierro 4, bien de segundo tiro y en dos de los pares 3, y alcanzó de dos el green en los cuatro pares 5 del recorrido.

Hoyo 2 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club
Hoyo 2 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club

En este punto, merece la pena detenerse. Esta semana, en el Senior Open, el Old course de Sunningdale se juega como par 70, mientras que Bobby lo jugó como par 72, puesto que entonces los hoyos 2 y 10, hoy pares 4 largos, se jugaban como pares 5. Sin embargo, la distancia que jugó en su día Bobby Jones es realmente muy similar a la que harán frente los Jiménez, Olazábal y compañía. Aquel 18 de junio de 1926 la tarjeta marcaba una distancia de 6.472 yardas, por las 6.617 yardas que marca en este Senior Open. Además, tal y como Jones dejó escrito, aquel día en realidad jugaron un campo sensiblemente más largo del que marcaba la tarjeta, así que la diferencia, 95 años después, apenas sobrepasa los cien metros. De hecho, incluso hay hoyos que se jugaban más largos en 1926 de como se juegan ahora (sobre todo el hoyo 7, par 4: 434 yardas en 1926, por las 406 yardas de hoy en día).

Hoyo 10 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club
Hoyo 10 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club

El tiempo, en efecto, se ha detenido en Sunningdale, seguramente uno de los pocos campos del mundo donde se disputan grandes competiciones y de verdad es posible todavía establecer una comparación visual entre lo que se jugaba hace un siglo y lo que se juega ahora, porque además el diseño no se ha modificado un ápice desde entonces (el diseño original, estrenado en 1901, es de Willie Park Jr., aunque Harry Colt mejoró el emplazamiento de algunos greenes, retoques que ya estaban hechos cuando Bobby jugó en 1926 y que se mantienen hasta el día de hoy).

Decíamos que Bobby alcanzó los cuatro greenes de los pares 5 y es muy interesante comprobar qué palo cogió para pegar el segundo tiro, entre otras cosas para darle a aquella vuelta todo el valor que merece: pegó en dos ocasiones el brassie (lo que a día de hoy sería la madera 3), en otra ocasión el hierro 1 y en otra el hierro 2. Asimismo, tal y como va a ocurrir esta semana si la intensidad y la dirección del viento lo permiten, Bobby llevó la bola desde el tee a las cercanías del green en dos pares 4 cortos, hoyos 3 y 9. Pues eso, el tiempo perfecta y ordenadamente detenido.

Hoyo 13 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club
Hoyo 13 del Old course de Sunningdale. © Sunningdale Golf Club

Bobby Jones firmaba un 66, por cierto, habiendo metido un solo putt desde más allá de dos metros de distancia y dejándose por el camino innumerables opciones de birdie desde distancias que fueron del metro y medio a los doce metros. De hecho sumó 33 golpes con el putter y otros 33 con el resto de los palos. A juicio del propio Jones, de tee a green sólo fallo un golpe en toda la ronda, el resto fueron, yarda arriba o abajo, exactamente tal y como él los había dibujado en su cabeza, ya se tratara de drives, brassies, hierros 1, 2 ó 4, Mashies (lo que hoy sería un hierro 5) o lo que tocara. Aquel error se produjo en el hoyo 13, par 3, donde pegó un hierro 4 y mandó la bola al bunker, desde donde hizo una gran sacada y embocó un putt de par de algo más de un metro.

Una última anécdota. Esta vuelta de ‘qualifying’ para el Open la jugó Bobby Jones con un driver nuevo que ya nunca abandonaría su bolsa hasta que en 1930 dejó la competición. Era del profesional del campo, el escocés Jack White, que había bautizado al palo como Jeanie Deans, nombre de una heroína literaria del escritor Walter Scott, también escocés. Hoy en día, todavía se fabrican réplicas de Jeanie Deans, aunque ninguna tenga el sabor de aquella que fabricó el propio White, reputadísimo ‘clubmaker’, además de ganador del Open de 1904, que se disputó curiosamente en Royal St. George’s.

Bobby Jones en Sunningdale en 1926. © Sunningdale Golf Club
Bobby Jones en Sunningdale en 1926. © Sunningdale Golf Club

Aquella vuelta de Jones fue de 4-4-4-3-3-4-4-3-4 por los primeros nueve y 4-3-4-3-4-3-4-4-4 por los segundos, sólo ‘treses’ y ‘cuatros’. Entonces tal suma supuso un -6 y hoy, con parecidas distancias, sería de -4. Es más que probable que sea superada esta semana, pero como quiera que el tiempo se paró aquel 18 de junio de 1926, seguro que tampoco son tantos los que la igualan o superan.

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