Un total de 46 jugadores han hecho al menos un eagle en las dos primeras rondas del AfrAsia Bank Open. El dato, en frío, sugiere una merienda de buenos resultados. Y sí, los ha habido, pero la realidad es que el Heritage La Reserve parece lo que no es y es lo que no parece. Es un agradable paseo al borde del mar que esconde un campo de minas. Un recorrido revientavueltas.
Ojo al dato. En 36 hoyos se han hecho 219 dobles bogeys o peor. Para que lo pongan en perspectiva, en la Final de Dubai se cometieron 32 en toda la semana. Sí, los vemos al fondo, ya está el quisquilloso de turno levantando la mano recordando que sólo jugaban 50 jugadores en Jumeirah… Cierto. Busquemos otro ejemplo. En el Nedbank Golf Challenge se hicieron 95, también de field reducido, y en el Qatar Masters se vieron 110 en cuatro días y con 132 jugadores en liza. Lo de Mauricio es especial.
Incluso lo podemos comparar con este mismo campo la última vez que se jugó aquí este torneo en 2020. Cayeron 179 dobles bogeys o peor en cuatro días. Lo de esta semana es una escabechina. De hecho, tiene en el punto de mira el registro alcanzado el año pasado en este mismo torneo en el campo de Mont Choisy Le Golf. Fueron 254 en los cuatro días. Harán falta 35 el fin de semana para igualarlo. Parece un juego de niños. Conclusión: si usted, estimado lector, tiene previsto ir a jugar al golf a Mauricio, no olvide llevar la bolsa cargadita de bolas.
Planteada así la movida, es de resaltar que cuatro de los cinco españoles que empezaron a jugar el jueves en Mauricio hayan podido superar el corte. A saber: Santi Tarrio (-4), Ángel Ayora (-4), Alfredo García Heredia (-1) y Ángel Hidalgo (-1). La única baja en combate ha sido Iván Cantero.
Se podría decir que Tarrio y Ayora están metidos hasta las cejas en el torneo. No están cerca de la cabeza, ni mucho menos, pero seis golpes no es una barbaridad, y ocupan el puesto 26º. Están en la pelea. Necesitan un buen fin de semana. Santi ha entendido bien el campo y ha llegado a colocarse en el top 10. Sólo un mal final con dos bogeys en los dos últimos hoyos le ha hecho perder cierto terreno. Sin embargo, tanto ayer como hoy ha dado muestras de que puede volar bajo en este recorrido. Anda fino.
Mientras, Ayora ha puesto de manifiesto otra vez la enorme capacidad de producir que tiene. Hoy han caído dos eagles y dos birdies para una tarjeta de 71. A nadie le extrañaría que sea capaz de tirar las dos vueltas más bajas el sábado y el domingo. Lo tiene, ahora lo que toca es que cuadre y se suelte todo el tiempo. Da la sensación de que sólo saca todo el arsenal cuando ya está contra las cuerdas.
Por atrás, García Heredia e Hidalgo aún tienen mucho que decir. Hay margen para recuperar posiciones en Mauricio. Al fin y al cabo son sólo nueve golpes de diferencia entre el liderato y el corte. El asturiano se ha metido en el fin de semana con un espectacular golpe de riñón en el tramo final, rubricando tres birdies entre los hoyos 5 y 8. Acababa por el 9.
Soderberg es el líder en solitario, con un golpe de ventaja sobre Marcel Schneider (-9) y Jacques P. de Villiers (-9), un poco conocido golfista sudafricano que a sus 33 años está viviendo la mejor temporada de su vida, con 6 top 10 en el Sunshine Tour. Tenemos también en el top 10 a Rozner (-8), Nienaber (-7) y Oosthuizen (-7).
La anécdota del día ha sido protagonizada por el sudafricano Toto Thimba Jr. (-1). Es el único que se ha quedado sin terminar su ronda. Tiene sus motivos. Está con uno bajo par, el resultado necesario para pasar el corte, y viene de fallar los tres últimos (Joburg, Open de Sudáfrica y Leopard Creek). Normal que se lo tome con tanta delicadeza y que tenga a 15 jugadores al borde de un ataque de nervios. Y es que un bogey de Thimba Jr. metería en el corte a todos los que han acabado al par. Estas cosas no pasan en LIV.



