Han pasado 72 horas desde que Adrián Otaegui le puso el broche de oro a su exhibición en el Estrella Damm Andalucía Masters y aún hay gente por Valderrama que anda con la boca abierta. El circo no se detiene y ya estamos en la antesala del Mallorca Golf Open, tercer torneo consecutivo que se disputa en España y penúltimo del calendario regular del DP World Tour. El escenario es Son Muntaner, en Palma, y es obligatorio dirigir los focos de nuevo hacia Adrián…
Sobran las razones, pero aquí van algunas de ellas:
– El campo. Son Muntaner ha sorprendido a los jugadores de manera muy agradable. Está en muy buenas condiciones y ofrecerá esta semana un buen test. Se esperan resultados bajos, pero que nadie piense que va a ser una carnicería. No es muy largo, pero han conseguido defenderlo bien con un rough potente. No está como hace dos semanas, cuando algunos ‘espías’ alertaron de que el infierno esperaba a aquellos que fallaran la calle, pero sigue siendo penalizaron en algunas zonas.
Es un recorrido en el que hay que ir por la calle para evitar los sustos del rough. Está algo irregular, por lo que hay zonas que se te puede quedar bien y otras muy mal. Para evitar esta lotería no hay nada mejor que viajar por la hierba segada al ras.
El campo no es largo, como ya ha quedado dicho, por lo que los jugadores pegarán mucho wedge de segundo. En los primeros nueve ni siquiera hace falta el drive en todos los hoyos, mientras que en los segundos sí se puede sacar a pasear con más alegría al perro grande.
Los greenes están muy bien. La bola rueda de maravilla, aunque quizá pequen de blandos. Esto significa que habrá que controlar muy bien el efecto de retroceso. La combinación wedge y greenes no muy duros es un ‘backspin’ más que curioso.
Si atendemos a las características de Son Muntaner esta semana es inevitable pensar en Otaegui. Parece un campo hecho casi a su medida: no muy largo, mucho wedge, fundamental estar en calle y buenas superficies para patear.
– Obviamente, otra razón para centrar la atención en Adrián es el excelente momento de forma que atraviesa. Ya no es sólo el recital que ofreció en Valderrama, sino que ha quedado entre los 30 primeros en seis de los últimos siete torneos. Lo de Sotogrande no fue una excepción, sino una confirmación.
– Mallorca es un lugar muy especial para Otaegui. Aquí jugó su primer torneo profesional en el DP World Tour. Fue el Iberdola Open en mayo de 2011 en Pula Golf. El otro día confesaba el golfista guipuzcoano que no tiene una memoria precisamente prodigiosa para los torneos pasados y, sin embargo, se acuerdo muchísimo de aquella semana. Tenía 18 años y acabó en el puesto 16º con cuatro vueltas de 71, 73, 67 y 72. Fue el tercer mejor español después de José María Olazábal y Carlos del Moral. El torneo lo ganó Darren Clarke.
También jugó el Mallorca Golf Open el año pasado en Santa Ponsa, y volvió a firmar un gran resultado. Quedó 26º con cuatro vueltas de 67, 68, 71 y 69. Es decir, no ha hecho más de 73 golpes en Palma.
– Otro dato objetivo. Es el segundo mejor jugador del torneo según el ranking mundial. Sólo tiene por delante a Ryan Fox. Del mismo modo, es el segundo mejor jugador del torneo según la Race to Dubai. Adrián es décimo y Fox ocupa la tercera posición. Por supuesto, los dos juegan juntos el jueves y el viernes en el partido estelar junto a Jeff Winther, defensor del título.



