Alex Fitzpatrick y Jayden Schaper se miraban y no daban crédito. Casi con la boca abierta comentaban en alto: «¿Pero dónde va eso?». Ha ocurrido hoy, en el tee del 5 del Royal Club de Baréin durante la primera jornada del Bahrain Championship, cuarto torneo del DP World Tour de la gira del desierto. Es un par 4 de algo más de 400 yardas. Nadie tan siquiera se plantea tirar a green… O casi nadie.
El tercer componente de este partido sí lo ha hecho. Sí, cómo no, Alejandro del Rey. Ha sido el drive perfecto, soñado. Alta, fuerte y en línea al trapo en todo momento. No se ha movido un milímetro. Una obra de arte. El madrileño, de broma con su caddie Borja, respondía a sus compañeros: «va a la fucking pepa».
Y ahí que ha ido, directa al hoyo. «Cuando hemos llegado nos hemos llevado una alegría enorme porque desde tan lejos no sabíamos exactamente cómo había botado y la distancia que tenía al agujero. Estaba a dos metros», relata a Ten Golf. El resto casi era un trámite. «Era imposible que no la metiese después de este tiro. Por el centro como una vela», asegura. Eagle.
No es el primer par 4 que se caza de dos y el asunto termina en eagle, pero en este hoyo hay algo especial. No invita precisamente a tirar. Es muy largo y la entrada es estrecha. Tanto es así que durante las rondas de prácticas, Alex y Borja estuvieron dudando seriamente si merecía la pena el riesgo de buscar el green o era mejor jugar corto y buscar el birdie con el segundo golpe.
La decisión de pegar el driver ha sido en el momento. Las circunstancias eran perfectas. «Estaba soplando el aire que mejor nos viene allí, un poco a favor y de la izquierda. Había que intentarlo», admite. Ha sido un golpe de casi 330 metros. Una locura. El ejemplo perfecto de lo bien que ha pegado hoy a este palo el golfista madrileño. «El juego ha ido hoy bastante fluido. Muy bien desde el tee y con el putt y mucho mejor que la semana pasada con los hierros. En Ras al Khaimah no estuvieron del todo finos, pero hoy me he sentido a gusto. He pegado algunos tiros muy buenos a banderas que no estaba fáciles», explica.
Ha habido un momento en el que la vuelta se ha podido torcer, justo después de hacer el giro tras los nueve primeros hoyos. Ha hecho bogey en el 1 y en el 2. El propio Alex admite que parecía que se podía desmoronar el día. Sin embargo, se ha repuesto de cine, con un grna putt de birdie en el 4, el golpe del día en el 5 y los dos birdies finales en el 8 y 9 son sendos golpes espléndidos desde fuera de green.
Ya lo saben, si alguna vez están cerca de Alex y escuchan aquello de a la fucking Pepa, prepárense porque algo muy gordo puede ocurrir.



