
Martes en Sotogrande. El cielo ha aguantado como un jabato. Ha ido haciendo regates a los más viejos del lugar. «Ahora sí, pero verás tú a partir de las doce que va a caer la mundial…». Ni una gota. Superada la primera crisis, aparecía otro con su particular augurio dedo chupado en alto. «Nada, a las cuatro arranca a llover y ya no va a parar…». Ni una gota.
Es lo que tiene este maravilloso recodo de la geografía española, que no hay quien acierte. La inestabilidad es una constante. A partir de las siete menos cuarto, ya así, el cielo, sin agoreros en la costa, no ha aguantado más y se ha abierto. Lluvia, lluvia y más lluvia. Llueve sobre mojado. En los dos últimos días han caído 45 litros por metro cuadrado. Una cosa seria. Añadan además lo que está cayendo esta tarde noche…
Los elementos se han unido para torpedear el plan ideal de preparación de campo que tenía el Estrella Damm Andalucía Masters. El principal objetivo era tener los greenes muy firmes y muy rápidos, pero claro con este panorama meteorológico se hace muy complicado. Hay que decir que Sotogrande, con todos sus trabajadores a la cabeza y el Circuito Europeo están poniendo todo de su parte y existe una esperanza más que razonable de que veamos el domingo que todos queremos ver. Os contamos.
El lunes pasado se rociaron todos los greenes con una mezcla de humectante y penetrante. Es un producto, muy utilizado en los campos de golf que ayuda a que el agua se filtre hacia abajo mucho más rápido, de manera que la capa más superficial, la que importa, se mantenga lo más seca posible. La solución no hace milagros, pero ayuda. La ciencia, al rescate.
Aún así, 45 litros es mucha tela y los greenes estaban hoy muy receptivos. Quizá, demasiado. Por aquí y por allá se deslizaba entre los jugadores que el resultado ganador iba a estar alrededor del -25. Se espera un torrente de birdies. Aún así, vamos a ver, no conviene hablar tan alegremente de ese -25. Si se consigue el domingo soñado, habría que ir pensando más en un -20…
Además del humectante y penetrante, el campo necesita que el tiempo le eche un cable. A día de hoy podemos decir que es posible. Este miércoles se esperan más lluvias, pero a partir del jueves la previsión apunta a tiempo seco. Además, puede llegar un aliado de última hora, el viento de poniente, el que más seca. Según la web especializada wind guru, el jueves podríamos tener rachas por encima de los 40 kilómetros por hora, que no es poco de pavo. Más allá de secar los greenes, obviamente también puede dificultar el juego y ya el -25 no es tan probable.
Si se cumple el parte, no llueve desde el jueves y aparece el viento, el domingo sí podríamos tener los greenes casi tan firmes como desea Sotogrande y a la velocidad que decida el DP World Tour. En este sentido, el plan es tenerlos el jueves a 12,5 en el stimpmeter y tocar, e incluso superar, los 13 el domingo. Con esos greenes, que tienen mucho movimiento, a esa velocidad, el golf ya no va a ser un camino de rosas.
¿Se puede llegar a -25? Por supuesto. ¿No será tan fácil como se piensa? Absolutamente. Sobre todo si el plan le sale a Sotogrande tal y como lo tiene previsto. El resto, lo que ocurra en la clasificación, ya está en manos única y exclusivamente de los jugadores.


