Rafael Cabrera Bello (-9) saldrá en el penúltimo partido de la tercera jornada del Qatar Masters, después de haber entregado un fantástico 68 en la segunda vuelta, que le ha llevado hasta la tercera posición del torneo, a solo dos golpes del líder, Paul Lawrie. Afortunadamente no es noticia ver al canario en semejante posición después de 36 hoyos. En 2015, sin ir más lejos, anduvo varias semanas rondando el triunfo, aunque siempre le fue esquivo.
Lo que significa sin duda que tiene juego más que de sobra para plantar cara a lo más granado del golf mundial. El reto ahora es afinar el tercer giro del triple salto mortal para engrosar su palmarés victorioso. No es sencillo, desde luego, pero el reto siempre será algo más asequible si de tanto en tanto te plantas en las dos últimas rondas en lo más alto de la clasificación. «Si no es esta semana, será la siguiente, Y cuando caiga la tercera victoria en el European Tour, entonces iré a por la cuarta», significa el canario, plenamente convencido de que la presión le afecta igual que al noventa por ciento de los profesionales. No le falta razón. Y tampoco ganas de entrar en ese club selecto de los grandes killers, ese diez por ciento restante…
Rafa ha completado una ronda de enorme mérito saliendo en el turno vespertino, cuando más ha soplado el viento. De hecho, en ese lado del cuadro sólo él y el alemán Kieffer han sido capaces de entregar sendas tarjetas sin bogeys. Es un dato significativo. Y quizá una pista de lo que pueda ocurrir durante el fin de semana.
«Hacer hoy -4 es un gran resultado. Me he notado siempre con el control de la vuelta, a pesar de haber fallado un par de golpes. Iré a por la victoria esta semana, pero como intento hacer siempre. Confío en que va a llegar y para ello estoy trabajando», sentenciaba el español.
No lo va a tener fácil. Hay casi treinta jugadores en apenas cinco golpes y el viento va a seguir azotando el Doha Golf Club. Por delante de él, además, están Lawrie y Colsaerts, dos magníficos y experimentados jugadores, dos hombres Ryder que además traen hambre acumulada de victorias…



