El estrecho de Quiongzhou separa el sur de la China continental de la isla de Hainan, sede esta semana del último torneo del DP World Tour del Asian Swing. Allí, en el corazón del mar de la China Meridional y al este de Vietnam se encuentra Haikou, ciudad que alberga un resort mastodóntico llamado Mission Hills, del tamaño de Manhattan, y donde se sitúa el Blackstone course. En ese campo de golf se librará la batalla por la victoria en el Hainan Classic.
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Será una batalla contra el campo, uno de los más largos del año, con un par 5 de 625 metros (hoyo 13). También, obviamente, será una contienda contra todos y cada uno de los jugadores que participan, con la inclusión a última hora del español Sebastián García Rodríguez ocupando la baja de Nicolas Colsaerts. Pero ante todo será un desafío contra la meteorología.
Históricamente, la temperatura media en la isla de Hainan en el mes de abril se sitúa entre 10 y 16 grados, sin embargo en estos días andan por encima de 40 con un porcentaje de humedad muy alto. La razón es una espectacular ola de calor que está azotando con virulencia la región desde hace unos días. La sensación térmica se intensifica todavía más en el Blackstone course, ya que, como su propio nombre indica, el recorrido está cuajado de roca negra de origen volcánico. Tanto es así que el DP World Tour va a establecer una serie de medidas para combatir estos registros extremos. Por supuesto, los golfistas podrán jugar en pantalón corto, habrá agua en todos los tees, se facilitarán toallas heladas en cuatro puntos diferentes del campo y se permitirá el desplazamiento en buggy para jugadores y caddies entre la salida de los hoyos y las calles. Sólo quedaba por determinar en cuántos y cuáles.
En principio, según la previsión del tiempo, el jueves por la noche se deberían suavizar un poco las temperaturas, ya que se espera la llegada de un frente de lluvia. Sin embargo, lo que en principio parece una buena noticia, sólo es algo relativo. La lluvia dará paso el viernes a tormentas fuertes con componente eléctrico. Es decir, todo apunta a que la segunda ronda no se podrá completar hasta el sábado y veremos si el torneo no sufre alguna alteración mayor, como una posible reducción a 54 hoyos. Habrá que estar muy pendientes.
Como ha quedado dicho, el resort de Mission Hills en Haikou es inmenso. Tiene diez campos de golf, unos gigantescos estudios de cine donde se realizan cientos de películas al año, cuenta con una academia de la NBA, otra del FC Barcelona y viven allí dentro unas 50.000 personas. Eso sí, el mantenimiento del campo no es el mejor. Ha estado un mes cerrado para ponerlo a punto para el torneo y un batallón de 200 trabajadores ha estado durante 60 días limpiando y desbrozando los accesos y caminos.
Además de la longitud, la gran defensa del campo son sus greenes. Son pequeños y extraordinariamente movidos. En ocasiones, los desniveles son casi diabólicos. Por este motivo, no pueden estar a más de diez de velocidad en el stimpmeter y no es fácil encontrar cuatro posiciones de bandera distintas para la semana.
El Blackstone course ha sido sede de la Copa del Mundo de 2011, con victoria de Estados Unidos con Matt Kuchar y Gary Woodland y noveno puesto de España con Álvaro Quirós y Miguel Ángel Jiménez. Además, acogió en una ocasión una exhibición entre Rory McIlroy y Tiger Woods. Precisamente, McIlroy tiene el récord del campo con 67 golpes, aunque se jugaba como par 73. Esta semana es un par 72 porque el hoyo 18 se ha convertido en par 4.



