Haydn Barron (-9) es el líder del Commercial Bank Qatar Masters una vez finalizada la segunda jornada, como casi estaba previsto después de que el australiano firmara esta mañana un 67 y se escapara en lo alto de la tabla. Sin embargo, a pesar de su esprint, las cosas siguen muy apretaditas en un campo donde hay que jugar un golf muy sólido para hacer resultado, con esos greenes tan firmes. Las condiciones de juego por la tarde han sido ligeramente más benignas, con menos viento, circunstancia que sin duda ha ayudado lo suyo al japonés Rikuya Hoshino (-7) y al australiano Harrison Endycott (-7) a alcanzar la segunda plaza compartida, a dos golpes de Barron.
De momento, la Armada española, que tanto suele lucir cada año por estos lares, no ha colocado a nadie tan arriba. Pero encontramos a unos cuantos representantes ladinamente situados en una segunda y tercera línea y, sobre todo, con la confianza (y hasta la certeza) de armar todavía jaleo del bueno. Jorge Campillo (-4) es uno de ellos, y eso que andaba lamentando algunos errores concretos en los greenes, esos putts cortos que tanta rabia dan cuando no terminan con la bola dentro de la cazoleta. “Podía estar mucho mejor en la clasificación, han sido una faena esos putts cortos que he fallado en las dos primeras rondas, pero creo que el torneo está todavía muy abierto”, señalaba el extremeño a Tengolf después de firmar una tarjeta de 70 golpes muy bien trabajada. No olvidemos que este hombre disputaba y perdía un play off por la victoria hace apenas tres meses en este mismo campo con el finés Valimaki… Mañana sale a cinco golpes de la cabeza y con la confianza al alza en su juego, respecto a las últimas semanas de competición.
Pablo Larrazábal (-3) es otro que anda con ganas de salir a jugar ya mismo la tercera ronda. “Todo listo para un buen ataque a partir de mañana”, asegura rotundo. No es extraño, teniendo en cuenta como ha terminado su ronda de hoy, con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos, pero sobre todo a la vista del juego que ha desplegado por los segundos nueve hoyos del recorrido catarí, que ha resuelto con un parcial de cinco menos, excelente, pero que en realidad podía haber sido mucho mejor.
“Por los primeros nueve tampoco ha estado tan mal, pero he cometido tres errores y los tres han terminado en bogey”, dice el jugador español. “Luego, por los segundos nueve… Si hago ocho o nueve birdies en ese tramo, tampoco hubiera sido tan raro”. ¿Exagera el barcelonés? Pues no necesariamente: por la segunda mitad ha pateado para birdie en los nueve greenes y sólo en una ocasión lo ha hecho por encima de los tres metros de distancia. Se ha hartado de pegar extraordinarios hierros: en el 11, en el 13, en el 14, en el 15… En el 16, el par 4 corto, además, no andaba tan lejos de hacer el eagle, pateando desde fuera de green. Y en el par 5 del 18, como remate, con la vuelta y la remontada ya hechas, cerraba con otro birdie, con una particularidad: “ese birdie hay que apuntarlo en la tarjeta de Raúl (Quirós, su caddie), porque si pego la madera 3 de segundo tiro, como yo quería, no hacemos el cuatro de ninguna de las maneras”. Dicho queda.
Hasta ocho jugadores españoles han pasado el corte. Alejandro del Rey (-2) y Manu Elvira (-1) también están en números rojos, aunque un poco más lejos. Y el resto partirá en los primeros partidos del sábado, a nueve golpes de la cabeza, pero también con ganas de hacer ruido desde bien pronto: Sebas García (PAR), Alfredo García Heredia (PAR), Santi Tarrio (PAR) y Adrián Otaegui (PAR). Una lástima que Rafa Cabrera Bello y Ángel Hidalgo no pudieran unirse a esta extensa lista, sobre todo porque ambos llegaron al último hoyo con la opción de meterse con un birdie, uno por el 9 y otro por el 18, ambos pares 5, pero no cayó en ningún caso.



