Para desgracia del jugador de golf, aficionados y también profesionales, la consistencia en el juego es una asignatura que siempre está pendiente. De un día a otro un pequeño detalle puede hacerte perder el camino…
Y eso es lo que le ocurrió a Alejandro Cañizares (-4) durante la primera jornada del Qatar Masters, que se está disputando esta semana en el Doha Golf Club, segunda parada de la Gira del Desierto en el calendario del circuito europeo. Venía de jugar muy bien en Abu Dhabi (allí acabó 5º) y sin embargo se le cruzaba una nube gris en la primera ronda en tierras qataríes. Sin saber muy bien por qué y cómo comenzó a pensar demasiado cuando ya estaba puesto sobre la bola. Además, eran pensamientos técnicos, que lo único que hacen es producir cortocircuitos y confundirte…
Afortunadamente, y asesorado también por su nueva caddie, Janet Squire, dió con el problema. Y hoy Cañi ha salido con la clara consigna de pararse sólo a pensar antes de ponerse sobre la bola. El resultado ha sido evidente e inmediato: vuelta de 67 golpes y buenas sensaciones en cascada. «He pegado a la bola mejor incluso que en Abu Dhabi», señalaba satisfecho. Un ligero cambio de rutina tras un certero diagnóstico puede cambiarlo todo.
El problema y la gracia del asunto es que hoy era esa batalla y mañana puede ser otra. Y así hasta el final de los tiempos…



