
Ángel Hidalgo era la viva imagen de la felicidad durante su atención a los medios justo después de ganar el Acciona Open de España. No dejaba de mirar el trofeo en cada respuesta, como asegurándose de que sí, de que es suyo y nadie se la va a quitar. Ha llorado y ha reído y ha compartido mil y una historias de sus sensaciones y de la ronda final. Es genio y figura. Alguien imprescindible en el golf español.
El error en el putt del hoyo 72… «Cuando he fallado el putt en el hoyo 72 no he pensado nada, no me ha afectado porque no ha sido cosa de nervios. Ha sido un mal gesto. Si hubiera estado muy nervioso me habría afectado más, pero ha sido como el error del hoyo 1. Un mal movimiento. Se pueden fallar putt. Que fuera en el 72 ha sido una coincidencia. Estaba muy tranquilo».
Lo que ha pasado por su cabeza al ganar en el desempate… «No sé lo que les pasará por la cabeza a otros, pero a mí se me ha quedado la mente en blanco. Sólo quería llorar y abrazar a mi caddie y a mi familia».
Los momentos claves de la vuelta… «He pegado golpes bastante malos. El golpe del 2 desde el búnker ha sido importante, pero como después he pegado malos golpes, diría que no tanto. En el tee del 1 me he sentido muy tranquilo. Se lo he dicho a Win (Gonzalo Vicente, su caddie), me ha pasado lo mismo que en el Open. Estaba muy relajado, no sé por qué. He pegado bastante correcto al drive, como si fuera jueves. Muy contento porque me he sentido muy cómodo todo el día. Con ganas de más ahora. El hoyo 8 nos ha dado alas a Jon y a mí. Hemos visto que David podía fallar algún un golpe porque hasta ahí había empezado de libro y nosotros no hemos empezado muy bien. Si meto el putt del 13 habría sido muy importante y clave ha sido la recuperación del 14 para birdie y que Jon no metiera el putt del 15″.
Más tranquilo de lo que pensaba… «He tenido poco estrés, me ha hecho gracia el comentario de mi caddie en el buggie yendo al 18 al empezar el desempate, como peor acabamos segundo. Es verdad. No era ninguna drama. Pensaba que iba a estar muy nervioso. Me lo he pasado muy bien. El público ha sido increíble animando, como en un Grande».
¿Algún cambio de planes tras esta victoria? «Ningún cambio de planes. Tenía previsto jugar nueve semanas seguidas y lo seguiré haciendo. Jugaré y si consigo la tarjeta del PGA Tour, mejor que mejor».
El espectacular globo del hoyo 14… «Sí, ese golpe es como recibir a un Miura a porta gayola, totalmente. A vida o muerte. Por suerte, yo estoy mucho más tranquilo que mi caddie o que mi entrenador con esos golpes. Me gustan. Quería dejarme una opción de hacer cuatro y sabía que si jugaba a centro de green iba a hacer seis. Quien no arriesga, no gana.
El castigo al híbrido… «He pegado pésimos golpes en los pares 5. Ha sido en el 4 y en el 7. Es verdad que en el 4 me he resbalado, pero después he fallado el del 7 y ya he dicho, se acabó, el híbrido no sale más de la bolsa. Castigado. He pegado madera 5 abierta o hierros más apretados».
La relación con Jon Rahm durante la ronda y el desempate… «En los primeros hoyos cada uno ha ido a lo suyo. Cuando David ha tenido el problema en el 11 hemos empezado a hablar porque hemos tenido unos cinco minutos. Le he dicho lo que impone su caddie. Mucho más que Jon. Cuando me ha saludado me ha dicho «hola, soy Adam» y yo, de los nervios, le he respondido Adam. Habrá pensado que soy gilipollas. Se lo he dicho a Jon y se ha descojonado. En el primer hoyo de playoff, tras pegar el mismo drive que en el hoyo 72, le he dicho, qué, has hecho un copy paste. Se ha reído y me ha felicitado por mi driver. Le he dicho, sí, pero yo no tengo más, tú vas sobrado. Risas y agradable».
Lo que supone esta victoria en el Open de España… «Todo cambió un poco en Valderrama. Fue mi presentación al mundo. Esto es la confirmación de lo que estamos trabajando. Me veo como un jugador diferente a lo normal. Ves a Jon por la calle e impone como anda, yo voy alimentándome del público, de las risas, de chocar con los niños, soy diferente al jugador convencional y por eso me ha ido tan bien aquí. Soy capaz de conectar muy bien con el público. Si hubiera perdido hoy me habría ido también muy orgulloso por lo bien que me he encontrado, es una situación nueva para mí. Lo único que puedo decir es que a partir de ahora, cuidao conmigo…».
La comparación con el Real Madrid… «Esto ha sido como ganar al Manchester City en los penaltis y en su casa. Hemos ganado la Champions y todos tan contentos».
La anécdota con Pavan en Crans… «Jugué con él y tuve un torneo terrorífico con el putt. Andrea me dijo: «No te preocupes que meterás los putts cuando realmente te hagan falta». Es un cuento de hadas que ha acabado muy bien. Soy de la generación Disney».


