En el patrio trasero del equipo europeo de la Ryder Cup hay una preocupación que viene de largo. Luke Donald, como saben, no juega habitualmente en el DP World Tour o, cuanto menos, comparte su calendario entre Estados Unidos y Europa. Sus ojos y su voz, por tanto, a este lado del Atlántico eran Thomas Bjorn y Edoardo Molinari.
Al danés se le ve cada vez menos por el circuito, puesto que su lugar está en el senior, así que el mayor de los Molinari quedaba como el gran referente para estar en contacto con todos los jugadores, una labor más importante de lo que parece para saber de primera mano cómo están los posibles candidatos para entrar en el equipo de la Ryder, especialmente los más novatos, es decir, las decisiones más delicadas de un capitán.
Pues bien, Edoardo ha tenido una mala temporada en el DP World Tour, seguramente en parte por sus obligaciones como vicecapitán de la Ryder, hasta el punto de que ha perdido la tarjeta por la Race to Dubai. En cierto modo, aunque todavía le queda una categoría que le permitiría jugar en algunos torneos y no iba a tener problemas para recibir invitaciones, Donald se quedaba huérfano en el circuito europeo. De ahí que esta Final de la Escuela fuera muy importante.
Molinari no está defraudando, más bien al contrario. Ha roto por arriba la clasificación y, aunque todavía quedan cuatro jornadas de golf por delante, la realidad es que ha abierto un hueco más que interesante. Ha firmado una tarjeta extraordinaria de 61 golpes en el Lakes y se ha colocado en todo lo alto con un acumulado impresionante de -17. Tiene cinco golpes de ventaja sobre el francés Felix Mory (-12) y el noruego Alexander Settemsdal (-12). En la cuarta plaza está el francés Robin Sciot Siegrist (-11) y quinto es Clement Sordet (-10). Son tres franceses entre los cinco primeros. Sigue el momento de arrebato del golf galo.
No obstante, lo más importante es que Edoardo Molinari tiene ya un margen de diez golpes con el puesto vigésimo, por lo que tiene más que encarrilada su tarjeta a través de la Escuela. Cierto es que quedan 72 hoyos, pero su margen de maniobra es muy grande y tiene mucha experiencia en estas situaciones. «Hace tiempo que me hice a la idea de que iba a perder la tarjeta y la verdad es que me puse a preparar especialmente esta semana. Quería llegar bien a Infinitum y lo he conseguido, de tee a green estoy jugando muy bien. Además, desde hace seis meses estoy pateando bastante bien, algo crucial en una semana en la que se están haciendo tantos birdies como ésta», explicaba el italiano al acabar su vuelta.
La de cosas que tienen que pasar para que Sebas falle un golpe…
Entre los jugadores más destacados que están entre los 20 primeros, se encuentran Eddie Pepperell (-9), Joshua Berry (-8) o David Law (-8). Justo a las puertas están Filippo Celli, Jacob Skov Olesen o Ashun Wu.
En la parte negativa, entre quienes está ya muy lejos del objetivo, sobresalen Taylor Funk, Tom Lewis, Stuart Manley, Stepehn Gallacher o Marc Warren.



