Todos esperaban a Hao Tong Li, pero quien apareció fue Ashun Wu. China tiene a un nuevo héroe, inesperado sí, pero héroe al fin y al cabo. Wu ha ganado el Volvo China Open 2015 y se convierte en el primer golfista chino que gana en suelo patrio un torneo del European Tour o del PGA Tour. Es un triunfo que queda ya guardado en los anales de la historia.
Wu se ha impuesto en un desenlace sorprendente a David Howell. El inglés ha sido el gran dominador de esta jornada final en el Tomson Shanghai Pudong Golf Club. Tomó el mando del torneo con un birdie en el hoyo 9 y ya no lo soltaría hasta el fatídico 18, donde cometió uno de esos bogeys crueles que de vez en cuando esperan en los rincones de un campo de golf. Tripateó desde el antegreen después de haber salvado el par en el hoyo 17 con un sacada de búnker magistral. Del golpe del torneo y quien sabe si del mes, pasó a un error no forzado que le costó el triunfo.
Wu lo escuchó todo desde el putting green, donde estaba practicando para salir a jugar un posible desempate. No había más. Era el ganador. Se le abrían de par en par las puertas de la historia. Fue Wu cuando todos esperaban a Li. A sus 19 años salió por segunda semana consecutiva en el partido estelar de un torneo del European Tour. Y no lo hizo nada mal. Acabó sexto, a tres golpes de su compatriota, acercándose al top 100 mundial y con la tarjeta del circuito europeo en el bolsillo (360.000 euros). Eso sí, no hay que descartar que el año lo veamos en el PGA Tour. Está jugando el Web.com y no le van nada mal las cosas.
Wu es un héroe inesperado porque está a punto de cumplir 30 años y su bagaje hasta el momento era de sólo dos victorias profesionales en su carrera y cero top ten en 25 torneos disputados en el European Tour. Además, llegó a Shanghai como el número 247º del ranking mundial. Eso sí, algo había apuntado hace sólo unos meses, cuando logró su mejor resultado en un torneo importante: 14º en el WGC HSBC Champions, curiosamente también de Shanghai. Su victoria anterior fue en 2013, en el Japan Tour, cuando se impuso en el Heiwa PGM Dream Cup in Kasumigaura. Por cierto, Wu ya hizo historia en 2012 al convertirse en el primer chino en ganar en el circuito de Japón.
Esta victoria de Wu debe dar un impulso importante al crecimiento del golf en China. Es, sin duda, la gran potencia emergente de este deporte, pero aún le faltan triunfos de prestigio en los grandes circuitos. No es la primera victoria de un jugador chino en el European Tour (Wen Chong Liang ganó en 2007 en Singapur), pero sí la más importante. Aún así, todavía resta el siguiente paso, las grandes citas, es decir, los Campeonatos del Mundo y los Majors. Están cada día más cerca.
Rafa Cabrera Bello, el único español que pasó el corte en Shanghai, terminó en el puesto 31º, con un resultado total de PAR tras entregar una tarjeta final de 72 golpes. La próxima semana se disputa el WGC Cadillac Match Play Championship, con dos españoles en liza, Miguel Ángel Jiménez y Sergio García.



