Dylan Frittelli (-14) ha ganado el Bahrain Championship después de firmar una tarjeta de 71 golpes en la última jornada. El sudafricano suma así su tercera victoria en el DP World Tour y la primera después de casi cinco años de sequía, en concreto desde que ganara por primera y única vez en el PGA Tour (John Deere Classic, 2019). Había llegado esta semana a la cita en Baréin como Número 434 del mundo, mostrando ligeros repuntes en su juego y tratando de sacudirse las nefastas secuelas de un horroroso 2023, año en el que llegó a fallar 20 cortes en 21 torneos y en el que perdía sus derechos de juego en el circuito estadounidense.
Frittelli, de esta manera, le da un nuevo y potente impulso a su carrera y lo ha hecho exprimiendo al máximo una categoría de juego del circuito europeo nacida de la alianza entre DP World Tour y el PGA Tour (categoría 12, en la que entran jugadores que han quedado entre los puestos 126 y 200 de la Fedex Cup de la temporada anterior).
Frittelli, que salía hoy como líder en solitario, ha encontrado el coraje y la determinación en el último tercio de la ronda dominical, cuando en realidad parecía que se le estaba escapando la oportunidad como agua entre los dedos, con un parcial de dos arriba en los primeros doce hoyos. Pero daba la sensación de que nadie en el partido estelar, donde marchaban también el sudafricano Ockie Strydom (-9) y el sueco Jesper Svensson (-11), era capaz de coger de verdad el toro por los cuernos, así que el arreón final de Frittelli, con tres birdies en los últimos seis hoyos, resultaba más que suficiente.
Frittelli se convierte así en otro ‘resucitado’ del golf de alto nivel, una figura ciertamente habitual en el deporte de los catorce palos. Hoy, después de consumarse el triunfo, llegaba a reconocer que el año pasado incluso se le habían aparecido algunos desagradables fantasmas que le susurraban cosas feas al oído respecto a su futuro en el golf profesional de alta competición… Y sólo tiene 33 años. Habrá que ver hasta dónde le lleva este resurgimiento. Nunca fue lo que se dice una gran estrella mundial, pero sí llegó al top 50 mundial en sus mejores tiempos.
Sebastián García (-6) ha sido finalmente el mejor español en Baréin, aunque entregaba una última tarjeta de 73 que lo sacaba del top ten. El día no estaba facilón, precisamente, por culpa de la acción del viento, pero en vista del rendimiento que venían mostrando los componentes del partido estelar, tan irregular y gris por momentos, parecía una gran ocasión para sacarse de la chistera una gran ronda que pudiera meter más presión a los líderes. En realidad, el madrileño no ha podido encontrar el ritmo de birdies necesario y, además, tres putts cortos errados de manera consecutiva en los hoyos 10, 11 y 12, dos para salvar pares y uno de birdie, lo sacaban de cualquier ecuación ganadora. En todo caso, el español sigue asomándose de una manera u otra a esa gran semana. Sus sensaciones de juego, en líneas generales, siguen siendo espléndidas, seguramente las mejores o más consistentes de toda su carrera profesional y la semana que viene disfrutará de una nueva oportunidad en Qatar.



