Día muy duro en Baréin. Sólo tres jugadores han conseguido bajar de 70 golpes en el moving day del Bahrain Championship. Un viento pertinaz, aunque algo más suave que ayer, y unas banderas bastante más escondidas, han llevado a todos con la soga al cuello los 18 hoyos. Tocaba ser paciente, comprometerse más que nunca con los golpes y patear con toda la fe del mundo y un poco más.
Eso es lo que ha hecho Sebastián García Rodríguez (-7), y por eso ha presentado una tarjeta de 70 golpes que le deja con opciones de victoria para el domingo. El madrileño se ha colocado cuarto a cinco golpes del líder, el sudafricano Dylan Frittelli (-12).
Cinco golpes es una diferencia considerable, pero en una jornada de viento, como la que también se espera este domingo, aunque sea algo más suave que hoy, y banderas que volverán a ser picantes, los vaivenes en la clasificación son más que probables. Sí, cinco golpes no son pocos, pero Sebas sólo tiene a tres golfistas por delante. Necesita hacerlo bien en la última ronda y esperar algo de colaboración. Por delante, además de Frittelli a cinco golpes, tiene a Ockie Strydom, a tres, y a Jesper Svensson, a dos. Sí, se puede.
Se puede sobre todo si el golfista madrileño sigue pegando a los hierros con la misma precisión que ha hecho hoy. Ha firmado cinco birdies este sábado, sin aprovechar ninguno de los pares 5, y cuatro de ellos han sido prácticamente dados. Sólo ha metido un putt largo de birdie en el 1, de unos diez metros. Anda engrasado el swing de Sebas y en días donde las condiciones son difíciles, algo así vale un potosí.
Otro aspecto muy importante de su vuelta de hoy es que ha sabido reaccionar muy bien cuando parecía que la vuelta se le escapaba. Arrancó de maravilla con tres birdies en los seis primeros hoyos, pero su empuje se iba por el desagüe como un parcial tres más en ocho hoyos. Parecía ahí que se despedía de las opciones de victoria, pero dos tiros sensacionales en el 16 y 18, le volvían a subir al tren del triunfo.
Frittelli ha ayudado a dejar esa pequeña puerta abierta con un final de vuelta abrupto. Hasta el 17 ha jugado un golf sensacional, repleto de concentración y con una gama impresionante de buenas decisiones estratégicas. Sin embargo, en la recta final se ha complicado. En el 17 ha salvado un par espectacular después de irse al agua de salida con una decisión de palo difícil de entender. Ha pegado el driver, metiendo el agua en juego, cuando él con su ventaja no tenía necesidad. Y en el 18 ha pegado un mal segundo golpe y no ha sido capaz de hacer approach y putt, a pesar de que tras diez minutos de discusiones fuera capaz de que los árbitros le concedieran un dropaje por la obstrucción de un aspersor y, en consecuencia, mejorara notablemente la posición de su bola.
Frittelli, tras su marcha al PGA Tour, ha regresado al DP World Tour para intentar darle un nuevo impulso a su carrera. A sus 33 años buscará su séptima victoria profesional, la tercera de su carrera en el DP World Tour y la primera saliendo como líder.
La cruz de la jornada ha sido para Alex del Rey (-1). Se ha dejado más de cuarenta puestos en la clasificación tras entregar una tarjeta de 79 golpes. Empezó mal, con tres bogeys en siete hoyos, consiguió reaccionar muy bien con dos birdies casi seguidos en los hoyos 8 y 10, pero un mal final, con un bogey, triple bogey y doble bogey en seis hoyos, le hacía perder muchas posiciones.
Además, Santi Tarrio (PAR) y Pablo Larrazábal (+1) han entregado una tarjeta de 73 golpes, insuficientes para aprovechar el día del movimiento.



