El golf ha sido hoy tremendamente cruel con Gonzalo Fernández Castaño (-6) en la cuarta jornada de la Final de la Escuela del DP World Tour. El madrileño ha entregado una tarjeta de 70 golpes en el Lakes course, uno bajo par, y se ha quedado fuera del corte por uno. La crueldad no es tanto por lo cerca que ha estado de jugar dos rondas más y seguir peleando por la tarjeta del DP World Tour, como por el juego desplegado.
El domingo por la tarde, al acabar la tercera vuelta, estuvo pegando bolas con la ayuda de Alex Larrazábal, su caddie esta semana, y encontró una buena sensación que ha conseguido llevar hoy al campo. Ha pegado muy buenos hierros y se ha dejado bastantes opciones de birdie. En total se le han escapado hasta cinco putts de entre un metro y medio y cuatro metros. Ha llegado a ponerse con -8, bien metido en el corte que finalmente ha sido -7, pero la sensación en ese momento es que podía ir -10 con facilidad.
El torpedo a la línea de flotación ha llegado en los hoyos 5 y 6, en la parte final de vuelta (empezó por el 10). Sus dos salidas acabaron en el agua y encadenó un bogey y un doble bogey. Demoledor. Es la consecuencia de no estar a gusto con el driver. «En cuanto tengo agua a la izquierda, la bola se me va directa a los patos», decía con sentido del humor al terminar. En cierto modo, afecta también la presión, el hecho de no estar compitiendo tanto y que en la cabeza, como es lógico, se ha acumulado ya mucho pensamiento negativo. Su golf sí es competitivo, pero mentalmente cada vez le cuesta más.
Tanto es así que al acabar, el madrileño no ponía muchos paños calientes. «Se acabó, punto y final. Cierro una etapa con esta Final. Ha sido una semana bonita para dejarlo, con un tiempo magnífico y la compañía de Alex Larrazábal, que se ha comportado de una manera excepcional, aunque físicamente le va costando por la ancianidad», comentaba entre risas.
¿A qué se refiere Gonzalo cuando habla de cerrar una etapa? ¿Lo volveremos a ver competir o cuelga definitivamente los palos? Se refiere a que no volverá a intentar sacarse la tarjeta de ningún circuito como el europeo. Este año se le acaba la exención de jugar directamente la Final de la Escuela del DP World Tour y el año que viene no lo vamos a ver jugando ni la primera ni la segunda fase. Tampoco va a jugar el Challenge Tour, aunque tendría algunas oportunidades.
Sin embargo, Gonzalo no lo deja. Va a seguir jugando aquellos torneos del DP World Tour donde tiene entrada como antiguo campeón. Tampoco hay que descartar que juegue algún International Series para el que reciba invitación o la Escuela de LIV Golf. Si en alguna de esas citas todo va de maravilla, tendría que replantearse la situación, pero mentalmente podríamos decir que ha cerrado la etapa del golf de competición. «Seguiré jugando algunos torneos donde pueda o la previa del Open de España porque me gusta y para ver caras conocidas, pero el hecho de competir un año entero en un circuito se ha terminado», ha dicho a Ten Golf.
Ya habrá tiempo de hacer balances, pero se le echará de menos. No en vano, Gonzalo ha ganado hasta en siete ocasiones en el DP World Tour. Se trata de uno de los golfistas más exitosos de la historia del golf español y, sin lugar a dudas, uno de los más carismáticos. «También te digo que ahora mismo tengo muchas cosas en la cabeza, por lo que no me viene mal ir dejando de lado algunas cosas», comentaba finalmente buscando siempre el lado positivo.



