Hay un vídeo circulando en las últimas horas por redes y medios de comunicación que se ha hecho viral. No es para menos. La imagen es muy impactante. Se trata de una carretera en Seúl donde de pronto se abre un socavón gigante. Un coche libra la tragedia de manera milagrosa. Tuvo la suerte que le faltó al motorista que iba justo detrás. La vida en el DLF Golf and Country Club de India es algo parecido.
Tan pronto consigues dos birdies seguidos y te pones bajo par como se abre un socavón en tu tarjeta y acabas con doble, triple o mucho-peor bogey. Por supuesto es crucial jugar bien para salvar estos accidentes, pero también hay que tener un puntito de suerte. En golf la línea del azar es siempre muy delgada y en el Hero Indian Open más si cabe. La vuelta de Ángel Ayora (-2), mejor español junto a Eugenio López Chacarra (-2) tras la primera ronda, sirve de perfecto ejemplo.
El joven golfista malagueño marchaba con su vuelta absolutamente controlada. Es más, su resultado parcial de tres bajo par después de 13 hoyos valía su peso en oro. Estaba a un solo golpe del liderato. Sin embargo, justo en ese momento se abrió el socavón. Firmó un bogey en el 5 y un triple bogey en el 6. En un abrir y cerrar de ojos pasó de estar a un golpe de la cabeza a caer más allá del puesto 50º. Y tampoco crean que el hoyo 7 fue un desastre. Simplemente, estamos en el DLF.
Ayora falló su drive a la derecha y la bola se quedó entre un tronco y un arbusto. Desde ahí acabó en otro de esos arbustos de India que parecen un erizo. La sacó como pudo y se metió en el rough alto. Había pegado ya tres golpes y todavía estaba a 200 metros de la bandera. Su cuarto golpe acabó en el búnker, sacada y dos putts. Por supuesto, el putt de doble bogey limó el hoyo. Es lo que tiene el DLF. Todo lo que puede salir mal, sale aún peor.
Lo más importante para los jugadores esta semana es aceptar que esas cosas pueden pasar, que les ocurre a todos, o a casi todos, y que hay que seguir luchando. Es lo que hizo Ayora y por eso firmó un birdie en el 7 y un eagle en el 8. Mejor respuesta imposible. Engullido el triple bogey y digerido. En el eagle pegó un gran drive a la calle y se dejó 188 metros a la bandera. Tiró un hierro 7 bajo para evitar el viento, botó en la parte baja del piano y subió para quedarse a tres metros de la bandera. Dentro. Espectacular. La vida en DLF resumida en dos hoyos.
Ayora y Chacarra se encuentran en la décima posición, a sólo dos golpes del liderato que comparten Nicolas Colsaerts (-4), Marcus Kinhult (-4) y Marcus Armitage (-4). La vuelta de Chacarra ha sido algo más tranquila que la de Ayora, pero tampoco le ha faltado su doble bogey en hoyo 6. Eso sí, ha firmado una magnífica cosecha de cinco birdies.
El resto de españoles tendrá que apretar los dientes mañana para pasar el corte. Ahora mismo están todos fuera: Nacho Elvira (+2), Manu Elvira (+3), Jorge Campillo (+3), Ángel Hidalgo (+3), Pablo Larrazábal (+3), Joel Moscatel (+5) y Rafa Cabrera Bello (+9). El canario es uno de los 19 jugadores que han hecho 80 o más golpes. Se han registrado el doble de tarjetas de más de 80 que de menos de 70. Es el DLF en estado puro. Cuando te caza, te caza. En los hoyos 6, 8, 17 y 18 se han hecho entre 14 y 15 resultados de doble bogey o peor.
Es lo que toca en el Hero Indian Open. Hay que estar preparado para lo peor, digerir lo más rápido posible y tener su pequeñita dosis de suerte.



